Baltimore quiere tomar revancha ante Acereros
ULISES HARADA
Los Cuervos de Baltimore buscarán vencer, por primera vez en Postemporada, a su acérrimo rival, los Acereros de Pittsburgh, cuando se enfrenten en el partido inaugural de los Juegos Divisionales.
Pittsburgh, con el segundo mejor récord de la Conferencia Americana, descansó en la primera semana; mientras que Baltimore derrotó sin problemas 30-7 a Kansas City.
Sin duda, los Cuervos se acuerdan que fueron eliminados por Pittsburgh hace dos años, en la Final de Conferencia, y ahora Ray Lewis y compañía buscan venganza.
El partido será una intensa batalla defensiva, ya que ambos equipos tienen 14 juegos consecutivos de Playoffs sin permitir que un corredor sobrepase las 100 yardas, y los Acereros terminaron con la quinta mejor defensiva terrestre en la historia de la NFL, permitiendo tan sólo 62.8 yardas por juego.
Baltimore tiene una sorprendente marca de 7-3 en Postemporada cuando juegan como visitante, aunque aún no han ganado en Pittsburgh y, en promedio, su defensiva sólo ha permitido 12.2 puntos por juego.
Ed Reed es una máquina de robarse balones, con siete intercepciones en ocho juegos de Playoffs, y Joe Flacco demostró contra Kansas City que puede ganar partidos con su brazo.
Para los Acereros, la clave del partido está en la capacidad de su cuerpo de receptores para hacer jugadas clave. El domingo anterior, Baltimore borró por completo a Dwayne Bowe de los Jefes de Kansas City, y sin duda tratará de hacer lo mismo con Mike Wallace.
Hines Ward y Heath Miller deberán aprovechar los espacios que puedan encontrar para que Roethlisberger se pueda deshacer rápidamente del balón.
Flacco debe buscar abusar de los esquineros de Pittsburgh, el punto débil de la defensiva. Contra Kansas City, Todd Heap fue el hombre clave, pero ahora Baltimore necesitará más de sus receptores, sobre todo de Anquan Boldin y el eterno veterano, Derrick Mason.
La clave, tanto para Pittsburgh como para Baltimore, estará en el trabajo de sus líneas ofensivas. Ahí la ventaja es para Baltimore, por el simple hecho de que están más sanos que los Acereros, ya que en la temporada, la única constante de la línea de Pittsburgh ha sido el centro novato Maurkice Pouncey, quien fue nombrado al Pro Bowl.
El que logre dominar la batalla en las trincheras y mantenga menos golpeado a su quarterback, será el equipo que salga con el triunfo en el Heinz Field.
En el último partido de temporada regular, una captura que forzó un balón suelto de Flacco fue la clave del triunfo para los Acereros.