Curry, en tres años le da nuevo brillo a Golden State
Basados en un estupendo juego ofensivo en el que los tiros a larga distancia fueron su principal arma, los Warriors de Golden State son los nuevos campeones de la NBA, luego de 40 años de espera. Desde aquella temporada de 1974-75 en la que los Warriors vencieron en las Finales a los Bullets de Washington, pasaron varios jugadores, algunos de calibre del Salón de la Fama, que no pudieron reconstruir una franquicia que por mucho tiempo fue gris, sin carisma y perdedora.
Jugadores como Chris Mullin, Latrell Sprewell, Tim Hardaway, Mitch Richmond, Chris Webber, Donyell Marshall, Antawn Jamison, Monta Ellis, Jason Richardson o Mike Dunleavy pasaron por este equipo sin poder hacer nada.
Entrenadores de la talla de George Karl, Don Nelson, Rick Adelman o P.J. Carlesimo estuvieron en el banquillo, los primeros dos llevaron al equipo a la Postemporada; sin embargo, fueron eliminados en primera ronda o semifinales de conferencia.
Los Warriors, inclusive, llegaron a tener buen ojo para seleccionar en el Draft, Anfernee Hardaway y Vince Carter fueron seleccionados en el Draft originalmente con el equipo de California, aunque nunca jugaron para Golden State al ser inmediatamente intercambiados.
Precisamente vía Draft fue como inició la reconstrucción de una franquicia que en 2012 tomaron en la séptima posición general a Stephen Curry, egresado de Davidson College.
Con 1.91 metros de altura, 81 kilos de peso y todavía con cara de niño, aquel jovencito revolucionó a la Bahía con su estilo .
En 2011, otro hombre vino a cambiar el rostro del equipo, Bob Myers, desde la gerencia general.
Él ayudó a elegir a Thompson, el año pasado tomaron a Harrison Barnes, Festus Ezeli y Draymond Green. Él orquestó el movimiento masivo que ayudó a traer a Andre Iguodala en el verano de 2013, ayudó a guiar la contratación de Steve Kerr en mayo pasado.
El futuro luce prometedor para un equipo que tiene apenas a cuatro jugadores de 30 o más.