Después de 40 años, un mexicano regresa al GP de Mónaco
CÉSAR HERRERA
Debieron pasar 40 años para que un mexicano regresara al Principado a bordo de un Fórmula Uno. Si la historia del automovilismo nacional en la máxima categoría de por sí es escasa, en el Gran Premio de Mónaco, aún más.
Sólo en cinco ocasiones un piloto azteca ha disputado la carrera más importante del mundo motor; la última, empero, hace cuatro décadas.
Este fin de semana, Sergio Pérez debutará en Montecarlo en una prueba de la máxima categoría con el legendario Pedro Rodríguez como único referente histórico, aunque no como único parámetro.
De hecho, Checo es el referente más alto de México ahí. Hace un año, Pérez se convirtió en el primer volante nacional en ganar sobre las calles del Principado, con una magistral exhibición durante la Carrera 1 de la GP2.
Esa tarde, Sergio, además, pasó al libro de registros como el primer mexicano en llevarse un triunfo de la categoría antesala de F1 y, encima, dio un primer paso hacia su firma con Sauber, equipo que quedó asombrado con su demostración.
El objetivo del tapatío en su año de novato no es el triunfo. Tras sumar sus primeros puntos el domingo pasado, en España, la misión de Checo es convertir la zona de puntos en una constante y el Top 10 en su hábitat natural. La tarea es complicada, pero no imposible.
Rodríguez es hasta ahora el único mexicano que ha corrido el GP de Mónaco. Su hermano Ricardo no tuvo oportunidad de correrlo, tampoco Moisés Solana. Héctor Rebaque, en tanto, falló en clasificarse cada vez que lo intentó.
Pedro debutó en Montecarlo en 1967, con un quinto sitio. Rodríguez llegó al Principado con buenas expectativas, tras haber logrado en la carrera anterior su primera victoria en F1, en Sudáfrica.
Los siguientes cuatro años, Rodríguez no faltó a Mónaco. Sus resultados fueron dos retiros (1968 y 69), un sexto lugar (1970) y un noveno sitio (1971). Pedro se fue de la F1 y nadie más volvió al circuito callejero más importante del mundo.
Cuatro décadas más tarde, Checo inicia su historia en el GP por excelencia, la joya de la corona del automovilismo. Pérez está encaminado a ser el mexicano más exitoso de F1 y, por supuesto, en Mónaco.