Diablos Rojos se roba la serie ante los Tigres
Los Diablos Rojos del México firmaron una noche explosiva en casa y amarraron la serie al imponerse 10-7 a los Tigres de Quintana Roo en el segundo juego disputado en el Estadio Alfredo Harp Helú. Con un ataque contundente y el respaldo oportuno del pitcheo, la ‘Pandilla Escarlata’ aprovechó su condición de local para mejorar su marca a 14-12 y asegurar la confrontación ante su afición.
El momento cumbre llegó en la sexta entrada, cuando Robinson Canó tomó turno con las bases llenas y descargó un poderoso batazo que superó la barda del jardín central. Ese grand slam coronó un rally de cinco carreras que inclinó definitivamente la balanza a favor de los capitalinos, quienes repitieron una ofensiva similar a la fabricada en el tercer episodio.
¿Cómo fue el grand slam de Robinson Canó?
Canó volvió a demostrar su experiencia y capacidad en momentos clave al conectar su cuarto grand slam con la franela escarlata. El dominicano ya había logrado esta hazaña previamente en Veracruz durante 2024, además de dos más en 2025 ante Campeche y en Querétaro. Su batazo en la sexta entrada no solo encendió el estadio, sino que terminó por romper el juego a favor de los locales.
La actuación del veterano fue redonda: se fue de 5-2 con seis carreras producidas y dos anotadas. Además, llegó a seis cuadrangulares en la campaña y alcanzó las 25 impulsadas, consolidándose como uno de los pilares ofensivos del equipo en el presente calendario.
Ataque escarlata y pitcheo oportuno
La ofensiva de los Diablos se repartió el protagonismo con otras contribuciones importantes. Carlos Pérez remolcó dos carreras, mientras que Maikel Franco y Julián Ornelas aportaron una cada uno dentro de una jornada de 11 imparables para la novena capitalina, que volvió a mostrar consistencia con el madero.
En la lomita, el abridor Ricardo Pinto cumplió con una labor de 5.1 entradas en las que permitió seis hits y cuatro carreras, además de recetar seis ponches. Su actuación fue suficiente para llevarse la victoria y colocar su marca en 1-2, pese a la presión constante de la ofensiva visitante.
El bullpen escarlata también tuvo momentos clave para sostener la ventaja. Nick Vespi y Edwin Fierro colgaron ceros importantes, aunque Stephen Nogosek permitió tres anotaciones que apretaron momentáneamente el encuentro. Finalmente, Tomohiro Anraku cerró la puerta con 1.1 innings sin daño para apuntarse su tercer salvamento de la campaña.
Por su parte, los Tigres intentaron reaccionar con carreras en la tercera, cuarta y un par más en la sexta entrada que acercaron la pizarra a 5-4 en ese momento. Sin embargo, el poder ofensivo de los Diablos terminó siendo demasiado para una remontada completa.
Con este resultado, los Diablos Rojos del México mejoraron su récord como locales a un sólido 9-2 y ahora buscarán completar la barrida en el tercer juego de la serie. El duelo está programado para este domingo a las 14:00 horas, con Justin Courtney como probable abridor en busca de cerrar otra serie perfecta en casa.