Djokovic, con paso demoledor en la ATP
CÉSAR HERRERA
Lo de Novak Djokovic en 2011 está fuera de lo ordinario. La aplastante temporada del serbio, dominador absoluto del circuito de la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP), está camino a convertirse en la mejor campaña que el tenis profesional haya visto, aunque tiene que ir paso a paso y hoy, en su debut en el Masters de Cincinnati, buscará seguir con esa racha extraordinaria.
Desde que inició la era Open, en 1968, se han visto pocos ejercicios tan abrumadores y el de Nole se destaca: nunca antes otro jugador había llegado al mes de agosto con una sola derrota. Además, Djokovic tiene en su bolsa las coronas de los torneos más importantes que se han disputado este año, a excepción de Roland Garros.
El referente de esta temporada de Novak es John McEnroe, quien en 1984 terminó con una marca de 82-3, en una altura similar del calendario, previo al US Open, estaba en 57-2. Cierto, McEnroe poseía más victorias, pero había participado en más competencias, aunque de menor envergadura.
De hecho, en agosto de 1984, el estadounidense sólo había ganado un Masters –en aquel entonces llamados ‘Serie de Campeonato’– y un Grand Slam –Wimbledon–. Nole tiene cinco Masters –Indian Wells, Miami, Madrid, Roma, Cincinnati–, dos Majors (Australia y Wimbledon) y un par de triunfos en los ATP 500 de Dubai y Serbia.
Antes de la de McEnroe, la mejor temporada histórica era la de 1974 de Jimmy Connors, con marca de 93-4. Hasta agosto de ese año, el estadounidense tenía un registro de 62-3, aunque de nueva cuenta apoyado con participaciones en pequeños torneos al interior de EU. Aquel ejercicio, Jimmy lo terminó con tres títulos de Grand Slam –Australia, Wimbledon y US Open–, pero sólo tres Masters: Los Ángeles, Londres y Johannesburgo.
Por temporalidad, el mejor parámetro de la actual campaña de Djokovic es con certeza el 2005 de Roger Federer, que concluyó con 81-4. Previo al US Open de ese año, el suizo tenía marca de 52-3, con derrotas en las Semifinales de Australia, Cuartos de Monte Carlo y Semis de Roland Garros. Empero, la hazaña de Nole cobra relevancia cuando se valora el grado de dificultad de los 10 torneos que ha disputado este año, en los que sólo ha podido ser derrotado una vez, por el propio Federer en Semifnales del Abierto francés.
El resto de 2011 luce aún complicado para Novak, pero su nivel de dominio invita a pensar que podrá mantener su camino de victorias y, si la agenda del serbio se mantiene como está prevista, éste podría superar la marca de 90 triunfos cuando el calendario llegue a su fin.
Por lo pronto, su sorprendente promedio de 0.981 triunfos por partido es, hasta el momento, el mejor año del tenis profesional.