Loaiza, en condiciones para su debut con los Diablos Rojos
EFE
A los 41 años, después de haber ganado 126 partidos en las Grandes Ligas de beisbol, el lanzador Esteban Loaiza regresa a México para hacer un viaje a su semilla con la camiseta de los Diablos Rojos, con quienes reaparecerá el próximo domingo.
"Lo hago por amor a este deporte que me llevó hasta arriba. De los Diablos salí a buscar mi sueño hace 22 años y ahora regreso con la idea de vivir día a día para ver hasta donde llego", asegura el jugador que en dos días será el abridor de los "escarlatas" ante los Pericos de Puebla en la Liga Mexicana.
"Aún me siento en condiciones y qué mejor que el equipo de mi vida, de donde salí, los Diablos Rojos. No tengo planes, la idea es ir juego por juego, tratar de sacar outs y si me va bien regresar (a la MLB) el año próximo", explicó.
"Será un reto hacerlo en el Foro Sol de la Ciudad de México (la casa de los Diablos Rojos) porque aquí la elevada altura sobre el mar ayuda a los bateadores, pero confío en mí. Un día me podrán hacer muchas carreras en una entrada, pero eso le puede pasar a cualquiera", aseguró.
Ha llegado humilde, sin pretender un trato especial por su fama. Incluso aceptó ganarse el lugar en el equipo mexicano con un camino desde la sucursal y después de varias salidas con el equipo de Ensenada, Baja California, se declaró listo para volver al montículo.
"Estoy sano, sin dolor, y eso es suficiente para empezar. Los años han pasado, pero todavía puedo correr bien y mi brazo se ha mostrado fuerte", concluyó con una seguridad de quien sabe que en el beisbol el talento se agota con lentitud y al menos por un tiempo puede sustituirse con trabajo.