Marino, la eterna leyenda
Pese a nunca haber ganado un anillo de Super Bowl, es innegable la grandeza y legado que dejó Dan Marino en la NFL, no sólo por sus innumerables récords, sino por hacer a los Delfines de Miami uno de los equipos más queridos por los aficionados.
Marino fue reclutado en 1983 por los Delfines, sin saber que se convertiría en uno de los mejores 10 mariscales de campo de la historia según el ranking de la NFL.
El mítico '13' de Miami sólo jugó un Súper Domingo en la edición 19; sin embargo, a pesar de todo el carisma y talento se topó con otro jugador de elite, Joe Montana.
Fue el 'padrino' de Peyton Manning en 1998, ya que el eterno número '18' debutó como profesional contra los Delfines de Marino, donde los Potros de Indianápolis fueron vapuleados por la clase y experiencia del mariscal.
Dan jugó hasta 1999, con posibilidades de continuar con su carrera de profesional en diversos equipos, pero debido a las múltiples lesiones en sus piernas, decidió poner fin a una de las más grandes trayectorias y darle paso a la leyenda.