Patriotas y Cuervos chocan en un clásico de Playoffs
Nueva Inglaterra está a dos victorias de regresar al Super Bowl, pero antes deben pensar en cómo vencer a Baltimore, un rival que sabe jugar Postemporada y que siempre se les complica en este tipo de encuentros.
Luego de asegurar su boleto a Playoffs en la última semana de campaña regular, los Cuervos viajaron a Pittsburgh y eliminaron a los Acereros por pizarra de 30-17.
Ahora van a Gillette Stadium, un inmueble que les trae buenos recuerdos pues la última vez que jugaron ahí en Playoffs obtuvieron su pase al Super Bowl XLVII que a la postre ganaron.
Desde que Tom Brady llegó a los Patriotas, el equipo tiene marca de 1-2 en Postemporada contra Baltimore y 11-1 ante cualquier otro rival, eso habla de lo complicado que resultan ser los Cuervos únicamente en juegos de eliminación directa, pues en campaña regular Nueva Inglaterra domina claramente la serie con siete victorias por una derrota.
"Descansamos en la primera semana y ganamos la ventaja de jugar en casa, simplemente hay que sacar provecho de ello", comentó Brady que tiene 43 pases de anotación en Playoffs y que está a dos de empatar a Joe Montana, líder de todos los tiempos (45).
"No podemos cambiar las cosas que han sucedido en el pasado, y sólo hay que seguir adelante y pensar en las cosas que hemos hecho bien durante esta temporada", añadió el jugador.
John Harbaugh, entrenador de los Cuervos, piensa similar y restó importancia al éxito de su equipo en Playoffs ante Nueva Inglaterra.
"Creo que las cosas anteriores no importan. Hoy es un nuevo partido, el que juegue mejor es el que va a ganar. Las situaciones del pasado ahora no cuentan. Realmente no tengo una explicación sobre nuestro buen accionar jugando fuera de casa, simplemente si tenemos la oportunidad de ganar la vamos a tomar", indicó.
Su colega de Nueva Inglaterra, Bill Belichick, puede empatar a Tom Landry con la mayor cantidad de victorias para un entrenador en Postemporada. Belichick tiene actualmente 19 por 20 que Landry obtuvo con Dallas.
Dos de los equipos más exitosos en los últimos tiempos librarán la batalla por mantenerse con vida de cara al Super Bowl.