Perfume marca "Impunidad"
Durante el encuentro que sostuvo Enrique Peña con Donald Trump el pasado viernes en el G-20, una reportera le preguntó a Trump si México pagaría por el muro, a lo que éste respondió: “si, absolutamente”. Luis Videgaray y el propio Peña aseguraron no haber escuchado nada al respecto, aunque si lo hicieron todos los demás asistentes a esa rueda de prensa. Hace unos días, Juan Dabdoub, presidente de ConFamilia aseguró que jamás trató de tapar la boca de la mujer que lo increpó, sino que tenía la mano muy larga. En ambos casos, las evidencias videográficas no permiten arribar a otra conclusión que no sea la del más absoluto cinismo de sus respectivos protagonistas, y el permanente desprecio a simplemente decir la verdad, un padecimiento que tiene a México en estado crítico.
“Paciencia, prudencia verbal contingencia (sic), dominio de ciencia, presencia o ausencia, según conveniencia”, fue la expresión que un alegre y obeso Javidú compartió con docenas de reporteros antes de la audiencia en el Tribunal Quinto de Guatemala, el cual resolvió autorizar su extradición a México. Me recordó el pasaje de la guapa muchacha que se acercó a Peña Nieto, y frente a su esposa, le plantó un beso en la boca para luego salir huyendo. Ni en uno ni en el otro caso, tales expresiones o confidencias parecen tener sentido alguno. Javier Duarte mostrando una apariencia desaliñada y con una actitud que dista mucho de reflejar preocupación, aceptó ser extraditado inmediatamente a México para enfrentar los cargos que tanto el gobierno de Veracruz como el Federal han presentado en su contra. Lejos de ser motivo de celebración su inminente llegada e ingreso a una prisión mexicana de “máxima seguridad”, la decisión de Javidú viene acompañada de ese aroma que despide un perfume de la marca “Impunidad”. Solo así se explica la repentina anuencia del exgobernador veracruzano a ser juzgado en los tribunales mexicanos. El anuncio del inicio de su divorcio de Karime Macías, hoy residente en Paris, debe entenderse como parte de una estrategia global legal. El tiempo lo dirá y lo que escucharemos, muy posiblemente no sea de nuestro agrado.
Nula cobertura tuvo la gravísima resolución dictada por la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación del pasado 5 de julio, en donde se determinó que aquellos inculpados conforme al antiguo sistema penal (mixto), puedan pedir la revisión, modificación y sustitución de la prisión preventiva, por la de seguir su proceso en libertad, atendiendo a principios de derechos humanos de presunción de inocencia y mínima intervención del derecho penal. En español puro y simple, esta resolución abrirá las puertas de las cárceles para que miles de procesados por delitos graves antes de que entrara en vigor el actual Código Nacional de Procedimientos Penales, regresen a las calles para enfrentar sus procesos en libertad. En un país en donde los delitos graves van en incontenible ascenso, esta decisión de la Suprema Corte podrá ser muy garantista de los derechos humanos, pero lo es también profundamente insensible y para muchos, torpe.
Buen viaje le deseamos a los 10 Senadores guiados por Emilio Gamboa, quienes disfrutaran de un plácido y lujoso viaje de verano a Pontevedra, España para participar en una reunión “interparlamentaria”. Ello es posible gracias al contubernio del PRI-PAN y PRD para no convocar a un periodo extraordinario de sesiones, y postergar, irresponsable, pero convenientemente, la implementación del Sistema Nacional Anticorrupción. Mas aroma del mismo hediondo perfume se huele en el Senado de la República.