Recuerdan a Ricardo Rodríguez, a 50 años de su muerte
MANUEL SEBREROS
Medio siglo más tarde, un automóvil que perteneció a Ricardo Rodríguez recorrió los 200 metros que le faltaron al desaparecido piloto mexicano, muerto el 1 de noviembre de 1962, en la curva peraltada del Autódromo de la Magdalena Mixiuhca, para llegar a la meta.
Como homenaje por el 50 aniversario del fallecimiento de Rodríguez, uno de los mejores volantes del deporte motor actual, Memo Rojas, fue el encargado de dar unos giros a bordo de un monoplaza Fórmula Junior que condujo Ricardo en 1961.
El tetracampeón de la Grand Am describió como un sorprendente momento el recorrer la pista del Hermanos Rodríguez sobre el antiguo bólido de quien diera nombre al circuito.
"Estaba atardeciendo e iba pensando en qué habría ido pensando Ricardo Rodríguez. Trataba de imaginar cómo era el autódromo en aquella época, más que manejar iba pensando en eso, fue una experiencia muy bonita”, indicó Rojas.
El homenaje comenzó en la curva peraltada, en el punto en el que Ricardo se estrelló. El auto fue empujado y escoltado por pilotos de varias categorías, hasta llegar a la meta, donde Javier Velasco, Grand Marshall del GP de México de 1962, agitó la bandera a cuadros para cerrar el giro que Rodríguez no completó.
Posteriormente, Rojas, en el auto de Ricardo, y Francisco Mancilla, en un coche de Pedro Rodríguez, dieron tres vueltas al óvalo del autódromo para cerrar el homenaje.
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