Seattle gana duelo de aficiones en el Media Day
Si por apoyo fuera, los Halcones Marinos de Seattle serían los ganadores del Super Bowl XLVIII. Este martes, aunque escasa, la afición del equipo se dejó sentir en el Prudential Center de Nueva Jersey, una ciudad que amaneció a siete grados centígrados bajo cero. Quizá fue el clima, pero cuando los Broncos de Denver salieron con los representantes de los medios de comunicación, la afición del equipo de Colorado apoyaba tímidamente, caso contrario con los fans de Seattle que festejaron cada declaración de sus héroes.
Al inicio, las cámaras fotográficas, de televisión y aparatos digitales enfocaron a la gran estrella de este Super Bowl: Peyton Manning, el gran protagonista del día. El QB de Denver opacó por completo a sus compañeros, incluso a su entrenador John Fox, que se encontraba en el stand contiguo. El famoso número 18 fue alabado por sus compañeros y enemigos, aunque en el segundo caso se trate de mero deportivismo.
Y para cuando Seattle hizo acto de presencia, después de Richard Sherman, quien se adelantó a todo el equipo, el ambiente se calentó un poco. El esquinero mostró su poder de convocatoria. Es más popular que el QB Russell Wilson, quien puede ser el segundo QB afroamericano en ganar un Super Bowl.
A diferencia de otros Media Day, los jugadores que no se encontraban en un stand asignado no pudieron interactuar con la prensa. Esta vez se colocaron detrás de unas vallas, las cuales fueron abarrotadas cuando hablaba Derrick Coleman, jugador que cumplió su sueño de NFL pese a su condición de sordera, tal y como lo ha plasmado un comercial de pilas que circula por la red.
Las bellezas no podían faltar y algunas féminas, pese a las condiciones climatológicas que privaban afuera del inmueble, lucieron prendas que llamaron poderosamente la atención, aunque, la verdad sea dicha, cada vez son menos y los jugadores, cada vez menos se prestan a las dinámicas con ellas.
Finalmente, la representación latina estuvo a cargo de Manny Ramírez y Louis Vasquez, ambos de la línea ofensiva de los Broncos de Denver. Ellos concentran la atención de la prensa latina reunida en el lugar, el cual se calentó un poco, con los protagonistas de la edición 48 del llamado Súper Domingo.