opinion.ignacio-suarez.matando-por-rating-historia-de-un-hacker-parte-1

RECORDLogoRECORD

Opinión

Ignacio Suárez

El Fantasma ha recorrido el mundo del deporte a través de 6 Mundiales, 10 Copas América y 5 JO. Aportará a RÉCORD su conocimiento y exclusivas.

‘Matando’ por rating: historia de un hacker (parte 1)

2018-07-11 | Ignacio Suárez
Comparte en:

Esta es de esas historias que por lo abominable que puede resultar el desenlace NO hubiera querido escribir jamás. Esta es una crónica o un caudal de malditas coincidencias.

Este NO será un tema fácil. Muchas aristas, muchos intereses, muchos nudos que atar, mucho morbo. Les advierto que el olor a estiércol estará presente a lo largo de este texto. No será tampoco una lectura fácil, porque habrá que entender e interpretar varios escenarios, así es que tómese su tiempo y prepare un café.

Quiero dejar claro: esta columna NO pretende acusar a nadie, lo que intenta este reportero es exponer ante ustedes testimonios y evidencias documentales que me hicieron llegar, mismas que junto a un equipo de especialistas de RÉCORD en la Ciudad de México, nos dimos a la tarea de cruzar mucha información, desechar y agregar líneas de investigación para decidir si había elementos periodísticos suficientes para compartir la historia con nuestros lectores. En este sentido, nos parece que hay suficientes. Comencemos con esta primera parte, mañana se publica la segunda.

Contaremos una historia de hackers, esos personajes marginales del submundo cibernético, personajes que laboran al margen de la ley, pero que cada vez son más requeridos por los políticos, por empresarios, por amantes desconfiados y por medios que lucran con la intimidad de los otros. Sí, hackers, esos personajes que todos dicen odiar, pero muchos desearían poder contactar y contratar.

Algunos de estos personajes me contactaron a través de las redes. Tenían una gran historia, documentos y evidencias que, según ellos, avalarían sus dichos. La oferta era simplemente irresistible para cualquier periodista: aseguraban que ellos habían participado de manera activa en el robo de información privada de Luis Roberto Alves ‘Zague’ y de la conductora Patty López de la Cerda, y que estaban en condiciones de darnos los pormenores del ‘modus operandi’, de compartir los secretos de cómo, quién y por qué se planeó esta invasión a la intimidad de dos personajes relevantes para el público, colegas de empresa, especialidad y en plena justa mundialista. 

“NO había sido una simple casualidad que ambos fueran talento de TV Azteca, porque precisamente fueron contratados ex profeso para ‘hackear’ a TODOS los talentos de esta empresa, y cuando nos referimos a TODOS, son TODOS. Zague y Patty NO fueron los únicos”, fue una confesión de uno de los hackers, que por lo cruda, nos cimbró de inmediato.

Antes de entrar de lleno en materia de sus dichos y eventuales ‘pruebas’ documentales, debemos analizar los diferentes entornos que rodean a la historia, para tratar de entenderla, para irla interpretando, para ir atando posibles cabos sueltos, para analizar los intereses o desintereses de los personajes que se involucran más adelante. ¿Quién se beneficiaría con el escándalo? ¿Acaso fue Televisa? ¿Alguna ex novia o ex novio despechado efectuando una cruel y asquerosa venganza? ¿Por qué? ¿Para qué? Eran algunas de las líneas de investigación.

En lo personal hay un libro que les recomiendo y que cuenta una historia fascinante: ‘El Todopoderoso’, escrito por Irving Wallace; la trama aborda la historia del hijo de un magnate de los medios de comunicación de Nueva York que en su afán de que su periódico sea el de mayor circulación nacional, decide que en lugar de dar noticias, es mucho mejor y más rentable fabricar su nota de ocho columnas. ¿Qué significa eso? Producir sus propias exclusivas. 

Para ello, contrata y crea su propio comando terrorista. Cada que este grupo actuaba, de manera ‘casual’ dos reporteros de ese diario habían sido mandados al mismo lugar, para cubrir un reportaje intrascendente, encontrándose de pura ‘coincidencia’ con la exclusiva, ya que eran los únicos periodistas presentes en momento oportuno. Así, al día siguiente, el diario tenía una enorme demanda. Sucedió una y otra vez, hasta que se descubre esa inmunda trama. La historia del hacker que relataré a continuación tiene algunos aromas, del mismo tufo.

Pasemos a otro entorno. ¿Qué sucede con Doña Tele previo al Mundial? ¿Cuáles son los antecedentes? Es de todos conocido lo que ha sucedido en los enfrentamientos por el rating entre Televisa y TV Azteca. No es un secreto que si bien los del Ajusco compiten y ganan con frecuencia las de transmisiones de los juegos de la Selección Mexicana en el mano a mano, canal contra canal, desde la aparición de Christian Martinoli, Luis García y Jorge Campos, también es cierto que en los programas nocturnos, Televisa, vía La Jugada y Acción, le metían unas palizas en rating a su rival de 2002 a la fecha. 

Para ser más claros, una muestra comparativa de cuatro días representativos por los juegos de México durante el Mundial de Brasil 2014: en esa disputa nocturna hubo entonces, diferencias de más de siete puntos de rating; cuando a Los Protagonistas les fue bien, estuvieron apenas arriba de los cuatro puntos.

Comparativa de Raiting

El panorama, pintaba igual para Azteca Deportes. Competir e incluso ganar en las transmisiones de los juegos y perder con los programas especiales. Sin embargo, en octubre del año pasado, Televisión Azteca hizo un anuncio sorpresivo y espectacular para quienes trabajamos en los medios de comunicación. El experimentado y capaz Alberto Ciurana, en un tiempo uno de los vicepresidentes puntales de Televisa que había sido enviado a Miami para convertirse en el director general de contenidos y programación de Univisión Network, de pronto e inesperadamente se puso la camiseta de un gran competidor, TV Azteca, con el mismo cargo.

Una de las principales encomiendas y retos para Ciurana era que en el Mundial de Rusia había que competir, pero NO sólo en las transmisiones, porque ahí NO había dudas ni problemas. El punto medular era competir en el resto de los programas especiales de Televisa Deportes. 

En entrevista, el nuevo dirigente de Azteca definió algunas de sus prioridades: “Me corresponde la parte de TV Azteca con todo lo que ello implica: los canales, las operaciones, la producción, TV Azteca International y Azteca Deportes. Además, el área digital a la que le vamos a dedicar mayor atención, porque no vemos al mundo digital como una competencia sino como un gran complemento de la TV y queremos que el área digital sea un gran referente en México”.

No le faltaba razón. Las plataformas digitales en estos nuevos tiempos, en los que los teléfonos inteligentes predominan, son el presente y el futuro de la televisión. Son vitales, imprescindibles. TV Azteca tenía un gravísimo problema y desventaja de cara a Rusia 2018: NO tenía derechos del Mundial para ser utilizados digitalmente, pues le pertenecen en exclusiva a la empresa de Chapultepec.

¿Qué quiere decir esto? Que si usted entra a las cuentas de Azteca en redes sociales NO encontrará un gol, recopilación de atajadas o repetición de la inmaculada recepción versión futbolera de Messi ante Nigeria. Solo gráficos, promociones de sus juegos, comentarios de sus talentos, extractos de sus programas, fotos, muchas fotos. Nada más de Rusia 2018. Lo contrario sucede en las cuentas de Televisa Deportes, que tienen exclusividad, lo mismo en Faceboock que en Twitter, Instagram y demás plataformas, y le sacan enorme provecho. El Mundial en redes digitales en nuestro país es con ellos, sí o sí. 

Si lo que se busca son mesas de opinión, ahí sí le sobrarán opciones, estimado lector. ¿Cómo competir entonces en redes sociales ante semejante ‘handicap’ en contra? ¿Cómo puede un GIF o un letrero con la palabra gol contra la secuencia real del mismo? ¿Cómo hacer que se hable de ti en internet en tiempos de Mundial?

A este punto quería llegar. Ya tenemos el contexto de varios de los entornos externos que rodean a la historia y que deben ser factores a considerase, analizarse e investigarse a detalle. Es decir, podemos pasar a contar, ahora sí, las confesiones de un hacker. A partir de ahora, junto conmigo, usted pueda atar o desatar los cabos a los que haya lugar y elegir si fue casualidad o causalidad.

“Tengo pruebas de lo que algunas televisoras están haciendo en el Mundial de Rusia. ¿Te interesaría publicar sobre eso, te atreverías?”, me escribió un personaje desconocido que me contactó a través de mis redes sociales. Le respondí, le hice saber de mi interés por el tema, de conocerlo de cerca para poder evaluar, confrontar y cruzar con otra información esas supuestas ‘pruebas’; si había coincidencias seguiríamos con la investigación.

El hacker aceptó de inmediato y así comenzó el diálogo, comencé a descubrir una de las historias más sorprendentes con las que me he topado en mi carrera profesional, reveladora, que tendré el honor de continuar contándole a usted, estimado lector, en la siguiente entrega de esta columna, mañana, con la segunda de tres partes de esta entrega. Espero contar con su seguimiento. Gracias.