Donald Trump y su entorno empresarial han vuelto a sacudir el tablero financiero de Estados Unidos. Esta vez, no con un mitin o una política migratoria, sino con una jugada silenciosa pero de gran alcance en el mundo cripto: la creación de un banco nacional para respaldar su propia stablecoin.
La firma World Liberty Financial (WLFI), que impulsa la moneda digital USD1, presentó una solicitud formal ante la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC) para establecer el World Liberty Trust Company, National Association, un banco fiduciario enfocado en stablecoins y finanzas digitales.

Según reveló Coindesk, la aplicación fue hecha por WLTC Holdings LLC, subsidiaria creada específicamente para este propósito. Desde 2025, el USD1 ha sido el eje central de WLFI, y su crecimiento en plataformas como Binance ha acelerado su adopción institucional.
“Si se otorga la carta, las operaciones de emisión y conversión podrían comenzar sin comisiones iniciales como incentivo para atraer clientes institucionales bajo un marco completamente supervisado por el gobierno federal”, afirmaron los ejecutivos de WLFI.
¿Es el banco de Trump?
Aunque desde la empresa se evita relacionar directamente a Trump con el nuevo banco, el vínculo es claro: la firma fue cofundada por el propio presidente y miembros cercanos de su familia, lo que ha encendido alertas en el Congreso, en Wall Street y entre los defensores de regulaciones estrictas.

Este nuevo intento de penetrar el sistema financiero tradicional con una stablecoin respaldada y regulada plantea interrogantes sobre ética, transparencia y conflicto de interés.
“Este proyecto de finanzas digitales, que también incluyó planes para lanzar su propia stablecoin vía World Liberty Financial, fue una de las iniciativas cripto más visibles asociadas a Trump desde 2024”, detalla el informe.
Además, se ha reportado que la familia Trump habría obtenido millonarias ganancias con WLFI, lo que avivó aún más el debate público sobre si figuras políticas deberían impulsar empresas privadas con potencial bancario.

Críticas y posibles riesgos
La solicitud de WLFI se da en medio de un entorno regulatorio complicado. Legisladores estadounidenses debaten actualmente cómo controlar el avance de las stablecoins y las empresas que las operan, mientras crecen las preocupaciones por el lavado de dinero, los fraudes financieros y la protección de los consumidores.
Grupos críticos también cuestionan el rol de políticos en negocios con potencial acceso preferente a normativas y decisiones gubernamentales. La intención de Trump de que el token USD1 sea transferible ha generado inquietudes sobre su posible uso con fines de influencia política o financiera.

“Trump quiere que el token de World Liberty Financial sea transferible”, cita el documento. Esta intención abrió controversias sobre posibles influencias regulatorias favorables.
El proceso de autorización puede tardar meses o incluso años. Pero si se aprueba, el World Liberty Trust Company sería uno de los primeros bancos fiduciarios centrados en stablecoins con respaldo político de alto perfil, cambiando las reglas del juego en el sector financiero estadounidense.




