José Alberto Patiño, actor mexicano galardonado en 2025 con el Premio Ariel a Mejor Revelación Actoral por su papel en No nos moverán, atraviesa una situación de vulnerabilidad económica que lo llevó a buscar refugio en un albergue y enfrentarse a la falta de empleo y recursos básicos. Patiño relató en entrevista con El Universal que tras perder su trabajo formal —se desempeñaba como Jefe de Departamento de Inclusión Educativa de las Diversidades en el proyecto cultural Pilares— no ha logrado estabilizar su situación económica.

Cómo ha cambiado su vida después del premio
A pesar de que el Ariel es uno de los reconocimientos más importantes del cine nacional, el propio actor ha señalado que este galardón no se traduce automáticamente en seguridad económica o empleos permanentes. “Se cree que por haber ganado el Ariel gano millones, trabajo y que voy a cenar con famosos… y no es así”, comentó Patiño al medio.
Debido a la falta de ingresos, el actor dijo que llegó a acudir a un albergue en la Ciudad de México, donde solo pasó una noche porque no se sintió seguro por su apariencia física. Desde entonces ha pasado algunas noches en espacios públicos mientras busca alternativas para subsistir.

Estrategias de supervivencia y apoyo comunitario
Ante esta situación, Patiño ha recurrido a vender algunos objetos personales junto a un grupo de mujeres en espacios públicos como la Alameda Central, para poder generar ingresos básicos mientras intenta encontrar empleo estable, ya sea dentro o fuera del ámbito cultural.

Además, en redes sociales ha circulado una petición de apoyo en la que se buscan oportunidades laborales o colaboraciones para el actor. La usuaria Abirl Estela, subraya que “el cine no es solo industria: es comunidad, redes, afectos”, e invita a compartir información para ayudar al histrión.
Un contexto que refleja una realidad más amplia
El caso de José Alberto Patiño ha encendido el debate sobre las condiciones laborales del sector cultural en México, donde incluso artistas reconocidos enfrentan precariedad económica y falta de redes de apoyo institucional que les permitan acceder a seguridad social, vivienda o ingresos estables.

Para Patiño, conseguir estabilidad económica hoy es una prioridad, mientras que la percepción pública de su carrera artística y el premio que recibió contrastan fuertemente con la realidad que vive día a día.




