Una tormenta geomagnética clasificada como G4 (severa) impactó la Tierra desde el domingo y podría extender sus efectos hasta este martes, advirtió la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés). De acuerdo con la agencia, se trata de la tormenta más fuerte registrada desde octubre de 2003.
Este fenómeno, provocado por una explosión de energía del Sol, ya afectó señales de radio, precisión del GPS y podría causar fluctuaciones en la red eléctrica, por lo que las autoridades estadounidenses y mexicanas mantienen monitoreo constante.

México también vigila la tormenta solar
En territorio nacional, el Servicio del Laboratorio Nacional de Clima Espacial de la UNAM confirmó que sigue de cerca la actividad solar y su posible impacto en la tecnología, incluidos los sistemas de comunicación, navegación y redes eléctricas.
Además, se aclaró que este tipo de tormentas no representan un riesgo para la salud humana, pero sí pueden afectar equipos electrónicos y redes satelitales, lo que en el peor de los casos, provocaría fallas en servicios tecnológicos.

Auroras boreales, el otro efecto del Sol
Si bien la tormenta trae preocupaciones, también provoca un espectáculo visual impresionante. Durante la noche del lunes, se registraron auroras boreales en Alemania y España, y se espera que estas luces lleguen a latitudes tan bajas como Nueva York, Wisconsin y Washington, gracias a la intensidad del evento.
“El área de impacto se encuentra principalmente hacia el polo, a 55 grados de latitud geomagnética”, detalló NOAA.

¿Y cuál es la diferencia entre tormenta solar y geomagnética?
La UNAM explicó que una tormenta solar se refiere a fenómenos ocurridos directamente en el Sol, como llamaradas solares y eyecciones de masa coronal, que liberan energía y partículas al espacio.
Por otro lado, una tormenta geomagnética es el efecto que estas partículas tienen al llegar a la Tierra, causando perturbaciones en el campo magnético, interferencias tecnológicas y auroras.
“La tormenta solar es el fenómeno de origen en el Sol y la tormenta geomagnética es el efecto observado en la Tierra”, señaló la UNAM.





