“Super El Niño” podría traer temperaturas extremas en 2026, advierten científicos
Diversos especialistas en meteorología han advertido sobre la posible aparición de un “Súper El Niño”, un evento climático que podría provocar temperaturas particularmente altas durante el verano y otoño de 2026 en distintas regiones del mundo.
El Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (ECMWF) señaló que este fenómeno podría alterar los patrones climáticos globales, lo que incrementaría la probabilidad de olas de calor y condiciones meteorológicas extremas.
El meteorólogo Dylan Federico también expresó preocupación por el panorama climático previo a la temporada de huracanes en el Atlántico. A través de la red social X comentó que “este es el panorama más hostil que he visto antes de una temporada de huracanes en el Atlántico desde 2015”, en referencia al escenario que podría presentarse en los próximos meses.
Por su parte, el analista meteorológico Mario Picazo explicó que existe aproximadamente un 75 % de probabilidad de que el fenómeno alcance una intensidad moderada durante el verano, situación que podría contribuir a que 2026 registre temperaturas globales muy elevadas.
Cómo funciona el fenómeno climático El Niño
El Niño es un evento climático que ocurre cuando las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial se calientan más de lo habitual. Este cambio modifica la interacción entre el océano y la atmósfera, lo que repercute en el comportamiento del clima en distintas partes del planeta.
Cuando el fenómeno se intensifica, puede alterar la distribución de lluvias, temperaturas y vientos en varias regiones. Estas variaciones pueden traducirse en sequías en algunos lugares y precipitaciones intensas en otros, además de episodios de calor más prolongados.
En América Latina, el desarrollo de El Niño suele estar relacionado con incrementos de temperatura, cambios en los ciclos de lluvia y mayor vulnerabilidad a incendios forestales, además de posibles afectaciones a ecosistemas naturales.
También se han observado impactos en ambientes marinos, ya que el calentamiento del océano puede provocar blanqueamiento de corales, lo que afecta la biodiversidad y actividades económicas como la pesca.
Posibles efectos en México y sectores económicos
Además de los cambios climáticos, este fenómeno puede tener repercusiones en actividades económicas. Sectores como la agricultura y la ganadería podrían enfrentar dificultades si se presentan sequías prolongadas o lluvias intensas que afecten los cultivos.
El aumento de las temperaturas también podría provocar mayor consumo de electricidad, especialmente durante periodos de calor extremo, mientras que la generación de energía hidroeléctrica podría verse limitada si disminuyen los niveles de agua.
Especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) han señalado que cada episodio de El Niño presenta características propias, por lo que sus efectos específicos pueden variar y no siempre se comporta de la misma forma.
Por su parte, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informó que el fenómeno comenzó a mostrar señales de formación a principios de marzo. El coordinador del organismo, Fabián Vázquez, explicó que en años con El Niño suele registrarse mayor actividad de ciclones en el océano Pacífico y menos en el Golfo de México y el Caribe, por lo que el monitoreo del fenómeno será fundamental durante 2026.