El Atlético de Madrid logró una victoria por 1-0 frente al Deportivo Alavés en el Estadio Metropolitano, en un encuentro marcado por el dominio territorial del conjunto local y la insistencia ofensiva de los dirigidos por Diego Simeone. Un tanto de cabeza de Alexander Sørloth al inicio de la segunda mitad fue suficiente para que el equipo madrileño dejara los tres puntos en casa, pese a los constantes intentos del conjunto vitoriano por igualar el marcador en el tramo final del partido.

La primera parte se caracterizó por una alta frecuencia de interrupciones y un Atlético que buscó abrir el marcador mediante las asociaciones entre Julián Álvarez y Thiago Almada. El guardameta del Alavés, Antonio Sivera, intervino de manera crucial en varias ocasiones, destacando una atajada a un disparo lejano de Álvarez y un remate cercano de Giuliano Simeone.
Por su parte, el Alavés tuvo su opción más clara en los pies de Toni Martínez, cuyo disparo se marchó desviado por el poste derecho de Jan Oblak.
El equilibrio se rompió apenas tres minutos después de reanudarse el juego. En el minuto 48, Pablo Barrios envió un centro preciso al área que Alexander Sørloth conectó de cabeza para enviar el balón al fondo de la red, ajustado al poste derecho. Tras el gol, el cuerpo técnico local realizó modificaciones para refrescar el ataque y el centro del campo, dando entrada a jugadores como Antoine Griezmann,

Álex Baena y Koke. Baena estuvo cerca de ampliar la ventaja en el minuto 70, pero su remate impactó en el poste derecho de la portería rival.
En los últimos minutos del encuentro, el Alavés incrementó su presencia en el área contraria a través de jugadas a balón parado y centros laterales. Abde Rebbach se convirtió en el principal generador de peligro para los visitantes, asistiendo en repetidas ocasiones a Lucas Boyé y Jon Pacheco, cuyos remates de cabeza se marcharon por encima del travesaño en el tiempo de descuento. A pesar de la presión final y de los cinco minutos de añadido, la defensa del Atlético de Madrid mantuvo la ventaja mínima hasta el pitido final.





