Acero, a la baja
En la temporada baja, Ben Roethlisberger declaró que no estaba seguro de regresar para una campaña más, pocos le creímos y evidentemente no fue así.
Dudo que lo haya dicho creyéndolo en realidad, muchas veces es un mensaje a la institución para recibir una palmada en la espalda de apoyo, esperar una pregunta de ‘¿qué podemos hacer para que estés más contento?’. O incluso, un aumento de sueldo, mejora o extensión de contrato.
Desde su llegada a la NFL, Roethlisberger ha mantenido a los ‘Steelers’ en lo más alto de la Liga: los llevó a ganar dos anillos de Super Bowl y, por mucho, se convirtió en la cara de la franquicia.
A sus 35 años y una carrera con varias lesiones, ‘Big Ben’ y los Acereros tienen que preguntarse si le queda algo que dar. Ayer, en la conferencia después de haber sido interceptado cinco veces por los Jaguares, Roethlisberger, en tono de broma, -y no tanto- decía que quizá ya no le queda mucho de juego.
Joshua Dobbs, seleccionado en el Draft pasado de la Universidad de Tennessee, no es la solución si los ‘Steelers’ quieren mantenerse entre la crema y nata de la NFL. Tendrán que buscar otras opciones para cuando Roethlisberger ya no lo sea.
En mi humilde punto de vista, me parece que los Acereros todavía tienen para competir en la Liga con ‘Big Ben’, pero necesita estar arropado de un plan de juego mucho más ‘ad hoc’ a lo que puede dar, pases rápidos, priorizar el juego terrestre, involucrar mucho más al novato Conner y jugar mejor en defensa.
Pero ojo, sólo competir. Hoy no veo cómo los ‘Steelers’ puedan regresar a un Super Bowl y buscar su séptimo anillo de la mano de ‘Big Ben’. Los años pasan, el deporte evoluciona, Roethlisberger es un quarterback de bolsillo y nada más. Eso, actualmente, es insuficiente.