Aída Román, Dueña
Tu participación en Río de Janeiro 2016 no fue buena, eso no se puede ocultar, por equipos tuviste una flecha para condenar al destierro a las de Taipei y no fuiste certera, y en individual padeciste más de lo acostumbrado saliendo muy temprano de la competencia.
En una nación en donde los héroes son escasos, cuando éstos fallan no resulta sencillo entenderlo y aceptarlo, máxime que tú eras una de las reales posibilidades de medalla que habrían tapado los inexistentes planes nacionales que el deporte posee en México.
Somos un país que equívocamente coloca la felicidad propia en los hombros de las y los deportistas, cuando éstos con excepción del futbol; el cual es concurrido, apoyado y venerado, sufren mal trato, abandono y nulo soporte. Tu caso no ha sido distinto, eres una osada luchadora, líneas adelante iré al tema deportivo, pero comienzo con uno que me parece mucho más valioso, tu injerencia fuera de tu deporte.
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