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Alejandro Palacios porta imán en los guantes

Alejandro Palacios porta imán en los guantes

Alejandro Palacios porta imán en los guantes

Estudios recientes indican que Alejandro Palacios porta imán en los guantes. Se rumora que en los campos aledaños a Ciudad Universitaria se improvisan juegos de cartas, en alguna charla de café, refiriéndose a su espigada figura como la de Magneto. Cuentan que donde los contrarios observan un penal, desde los once pasos, el Pikolín, desde su condición intuitiva, ve once maneras de atajarlo.

No se sabe aún si son leyendas urbanas, pero cuando hay un disparo a quemarropa, se activa la atracción entre los cuerpos, que van desde sus afilados dedos hasta el cuero. Es una relación redondamente correspondida, entre una pelota a la deriva, que después duerme a salvo en su guarida.

Pumas es Pumas por Palacios. No acepta gol, pero tampoco lo hace con una remarcada fluencia. Es, entonces, un equilibrio parcamente efectivo. Un equipo que no devuelve el saludo. Grosero en sus formas, poco educado desde su futbol con cosecha de siete puntos…

El Pikolín fue y es piedra angular de tal desproporción entre lo jugado y lo obtenido. Un penalti atajado a Chivas en el último respiro del partido, una protagónica puesta en escena ante Cruz Azul y una atajada envuelta en un manto de acierto ante León construyen la trama de héroe improbable.

Por eso se lanzó a la izquierda para robarle el gol a Germán Cano. Luego se desmayó hacia atrás para que las uñas tuvieran alguna utilidad y mandaran un balón quemante arriba del travesaño…

Y Pumas observaba. Lento, cauto, replegado. Expectante. Y el futbol le dio un contragolpe como recompensa a tanta renuncia. Javier Cortés consumó una ráfaga ofensiva de 90 metros, que luego fue un gol propio. Ganar dos veces en CU con autogol del rival hubiera sido mal visto…

Si León había sido más, la justicia no se enteró de ello. No es que Pumas sea un espejismo, pero tampoco es un reflejo nítido. Su futbol difuso y empañado tiene la cualidad de la suma de unidades. Y siempre es mejor ganar feo, que perder de lujo…

Francisco Palencia no conoce la derrota. Ha trabajado las victorias. Un futbol de pala ha sido el principio de la edificación. Pumas no es un castillo construido en el aire, es uno elaborado en la arena, a la espera de que no rompa una ola…