Alerta en CDMX: así operan los “monta-rentas”, el fraude que roba dinero a quienes buscan departamento
Buscar departamento en internet se ha vuelto algo cotidiano para miles de personas en la Ciudad de México. Plataformas digitales y aplicaciones inmobiliarias permiten revisar opciones de vivienda en minutos, comparar precios e incluso contactar directamente con supuestos propietarios.
Pero este mismo entorno digital también ha abierto la puerta a nuevas formas de fraude inmobiliario. Autoridades capitalinas alertaron sobre el aumento de casos relacionados con los llamados “monta-rentas”, una modalidad de engaño que utiliza anuncios falsos para atraer a posibles inquilinos y obtener dinero mediante depósitos o transferencias.
La advertencia fue emitida por el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México, institución que ha detectado un incremento en denuncias por este tipo de estafa al momento de buscar vivienda en línea.
¿Qué son los “monta-rentas”?
El término se utiliza para describir a personas o grupos que publican anuncios de casas o departamentos que en realidad no están disponibles o simplemente no existen.
Para que la oferta parezca legítima, los estafadores suelen usar fotografías reales de propiedades, obtenidas de portales inmobiliarios o incluso de viviendas que pertenecen a terceros.
De esta manera logran crear anuncios convincentes que llaman la atención de quienes buscan rentar un departamento con urgencia.
Así funciona el fraude
El esquema de los “monta-rentas” suele iniciar cuando los delincuentes rentan temporalmente una propiedad mediante plataformas de hospedaje, como si fueran turistas o visitantes. Durante ese tiempo toman fotografías del inmueble y después publican anuncios falsos en redes sociales o páginas de renta, haciéndose pasar por los dueños del lugar.
Cuando una persona interesada se comunica, el supuesto arrendador ofrece información detallada: ubicación, número de habitaciones, precio mensual y condiciones del contrato. Para reforzar la confianza incluso envían fotografías de identificaciones oficiales o documentos falsificados.
El siguiente paso es generar presión: aseguran que hay varios interesados y solicitan un depósito para “apartar” el departamento o el pago adelantado del primer mes de renta.
Una vez que la víctima realiza la transferencia bancaria, el fraude se completa: el anuncio desaparece, el contacto se bloquea y el estafador se queda con el dinero.