Sobreviviente del derrumbe en San Antonio Abad revela cómo su esposa le salvó la vida
Ángel Miranda, el único sobreviviente del derrumbe en San Antonio Abad, habló por primera vez sobre lo ocurrido la tarde del pasado martes 10 de marzo, revelando detalles del accidente y de la llamada con su esposa que prácticamente le salvó la vida.
“Mi esposa me obligó a salir de ahí”, dijo.
El momento del derrumbe en San Antonio Abad
Ya desde su casa, tras ser dado de alta del Hospital Rubén Leñero, el hombre de 42 años y padre de cuatro hijos relató para N+ Foro y Telediario cómo ocurrió el accidente en el edificio ubicado en la calzada San Antonio Abad, en la alcaldía Cuauhtémoc de la Ciudad de México.
Ángel Miranda explicó que, al momento del colapso, él y sus compañeros se encontraban en su hora de comida, descansando y platicando.
De pronto, escucharon que una barda se derrumbó y segundos después toda la estructura comenzó a colapsar.
No nos dio mucho tiempo de reaccionar. Fue en segundos. Sentimos la losa, las demás encima y empezamos a caer piso por piso”.
La máquina que le salvó la vida
El sobreviviente contó que al momento del colapso estaba cerca de una máquina, lo cual cree que pudo amortiguar los golpes de la estructura y evitar que el impacto fuera directo en su cabeza.
“Estoy seguro de que eso me salvó la vida. No sé el porqué mi cabeza soportó un golpe así, tan excesivo. Lo soporté. Las varillas que estaban abajo de mí nunca se me enterraron”, comentó.
La llamada con su esposa que lo hizo luchar
Uno de los momentos más emotivos del relato ocurrió cuando recordó que, atrapado bajo los escombros y gravemente golpeado, llamó a su esposa porque pensó que iba a morir.
Su intención era despedirse de ella y de sus hijos, pero su esposa se negó a permitirlo y lo motivó a luchar por salir con vida.
Me quería despedir de mi esposa, de mis hijos, pero mi esposa no me dejó despedirme. Me dijo que no, que no era el momento, que yo tenía que salir, que tenía que salir por mis medios y que mejor le colgara y le marcara a algún amigo que supiera cómo podría rescatarme o algo por el estilo”, recordó.
Siguiendo ese consejo, Ángel Miranda llamó a un amigo del sector de la construcción, quien alertó a sus compañeros sobre el lugar donde estaba atrapado.
El amigo, el que me marcó, ya le había comentado a mis compañeros dónde pudieran encontrarme y ellos hicieron una salida por una orilla izquierda y yo me arrastré hasta que llegué ahí con ellos y ellos ya me sacaron”, relató.
Tras recordar ese momento, Ángel fue contundente:
“Lo que me salvó la vida fue que mi esposa me obligó a salir de ahí”.
El dolor por la muerte de su amigo
Finalmente, Ángel Miranda habló sobre una de las pérdidas más dolorosas que dejó el derrumbe: la muerte de su amigo Angélico Mejía, con quien compartía la comida momentos antes del colapso.
“Nada más volteé a ver a mi amigo Angélico y él con la mirada también, al parecer nos dijimos que, que era todo, que hasta ahí llegamos”, comentó visiblemente afectado.
La plática que más me duele fue con mi amigo Angélico, que él estaba acostado en el piso, estaba descansando un rato, y hablábamos de que, bueno, yo... apenas he estado yendo al médico, y que he andado un poco enfermo y todo, y él me regañaba siempre de que no tomara refresco, incluso hasta él nos llevaba fruta para que comiéramos fruta, que fuera más sano, entonces por eso me duele mucho mi amigo que falleció”.
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