América no pasa del empate ante Morelia
JONATAN PEÑA
América no quiso hacer historia en el Estadio Morelos y a pesar de tener un hombre de más durante dos tercios del partido ante Monarcas, empató 1-1 y fue incapaz de lograr el triunfo número 27 en la etapa de Miguel Herrera, algo que hasta ahora no ha sucedido en torneos cortos dentro del club.
Las Águilas brincaron al terreno de juego somnolientas y sumergidas en el letargo, ya que a los 52 segundos, en uno de los goles más rápidos del torneo, Héctor Mancilla adelantó a los locales gracias a un cabezazo mortal que se derivó de un exceso de confianza de Adrián Aldrete por su banda al perder infantilmente un balón con Montero.
El conjunto del Piojo no reaccionó a pesar del gol "de vestidor " que sufrió, cuando ni siquiera se había cumplido un minuto de acción y Rojas y Montero siguieron causando estragos con desbordes y su velocidad por los costados y cerca estuvieron de lograr la segunda anotación para su escuadra.
La táctica fija fue el único método que pudo meter a los visitantes en el partido y de hecho representó su reacción. En un tiro de esquina, Christian Benítez superó a su marca y después de un certero remate de cabeza, el esférico dio en la horquilla de arco de Vilar ante el suspiro de los aficionados purépechas que vieron cómo milagrosamente se salvó su equipo del empate.
Sin embargo, la jugada al poste del delantero ecuatoriano fue el preludio de la igualada. América aprovechó ahora sí de forma letal el balón parado y después de que Osvaldo Martínez metió un centro al corazón del área, Benítez apareció solo ante el desconcierto de la zaga de Monarcas que quiso salir en línea y en posición correcta fusiló al cancerbero.
Los papeles se intercambiaron y la escuadra de Coapa se apoderó de las acciones. La posibilidad de la remontada llegó pronto cuando Osvaldito metió otro centro venenoso al espacio y Raúl Jiménez fue derribado por Vilar en el área recibiendo una pena máxima clara que le costó la tarjeta roja al arquero argentino, pero que a su vez fue desaprovechada por Martínez al mandar su ejecución al horizontal.
La parte complementaria comenzó con las mismas emociones y los azulcrema pudieron lograr la ventaja también en los primeros segundos, aunque Carlos Rodríguez, quien relevó a Vilar en la cabaña tras su expulsión, fue figura al desviar un testarazo de Benítez.
Corrían los minutos y el cuadro de Carlos Bustos apostó definitivamente al contragolpe ante un rival que perdió un poco la chispa e intensidad y no fue capaz de aprovechar la superioridad numérica en la cancha cayendo en ocasiones en lo deslucido.
Un remate de cabeza de Narciso Mina que se fue ligeramente a un costado fue lo más cercano al triunfo; sin embargo, la frustración y desesperación americanista se decretó con el silbatazo final y no hubo capacidad ni futbol para sacar una victoria que hubiera puesto al equipo en el liderato general.
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