Checo califica con 8 su temporada debut en F1
CÉSAR HERRERA | SAO PAULO
"Tengo que ser exigente conmigo mismo. Estoy seguro que (Sebastian) Vettel también diría que hay cosas que mejorar”.
Sergio Pérez no dudó en ponerle un ocho de calificación general a su temporada 2011 de Fórmula Uno, su año de novato. A su juicio, dijo, las cosas pudieron ser mejores a lo ocurrido; aunque, del mismo modo se expresó satisfecho por haber salido adelante de la durísima prueba que representa debutar en la categoría reina.
Exigente y autocrítico, Checo repasó y analizó con RÉCORD, desde el paddock de Interlagos, previo al Gran Premio de Brasil –fecha final de la temporada– los momentos que dieron forma a su primera campaña de F1.
"Lo fácil ha sido (…) no...es que en Fórmula Uno no hay nada fácil”, meditó Pérez. "Ha sido un cambio grande, en muchas cosas. La F1 te cambia la vida muy rápido, porque es difícil encontrar un balance en tu vida”.
Tras el alucinante debut de Australia, en marzo –en sus propias palabras, uno de sus momentos más altos, a pesar de la decepcionante descalificación–, Sergio recalcó que el accidente que sufrió en Mónaco, en mayo pasado, fue un parteaguas. El grave percance y la lenta recuperación marcaron los meses siguientes.
"Me di cuenta de muchas cosas; de que éste es un deporte donde te juegas la vida todo el tiempo. Sacarle décimas al coche es jugarse la vida y yo le estaba sacando varias décimas al auto en Mónaco (…)”, reflexionó. "Pero lo seguiré dando todo, porque F1 es de mucha competencia, y el día que tengas miedo tienes que irte a tu casa.
"De Canadá –donde intentó volver, sin éxito, a la pista– a Hungría la pasé muy mal; estaba mal en lo físico. En calificaciones sentía muchos mareos y no se lo dije a nadie, porque quería dar el máximo. Fue muy complicado todo después del accidente”, reconoció.
Checo, sin embargo, resaltó cómo su recuperación le brindó la inercia necesaria para cambiar el balance de fuerzas en Sauber, ahora cargado a su favor, en detrimento de su coequipero, Kamui Kobayashi.
"Es muy importante, sobre todo en este tipo de equipos (medianos), ganarle al coequipero, estar encima de él constantemente”, aseguró. "Si no satisfecho, estoy tranquilo, porque si (Kamui) terminó delante de mí (en la clasificación), fue por esas dos carreras que me perdí (Mónaco y Canadá), y en las que él (Kamui) sumó 16 puntos”, apuntó.
"No hay nada fácil en F1. Y lo más difícil, como piloto, es adaptarte a las circunstancias. Pero el siguiente año quiero hacer la diferencia desde el principio. Marcar mi liderazgo dentro del equipo”