COM vs Conade, por poca preparación
Inconcebible la guerra entre Comité Olímpico Mexicano y la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte, pleito innecesario que sólo demuestra la falta de madurez de los dirigentes de ambas organizaciones. Carlos Padilla es un político con mucha experiencia para seguir ordenando a su departamento de prensa seguir evidenciado errores de la Conade, que si bien han sido muchos, deben tratarse de una forma privada, sin ventilarse en los medios. Personajes que no trabajan por el bien del deporte mexicano, trabajan por el bien de su imagen, de sus intereses políticos.
Este circo entre el COM y la Conade no es nuevo, pero se ha incrementado en los Juegos Olímpicos. Ya raya en lo ridículo. Acusaciones de parte de los dirigentes del COM que utilizan las redes sociales para tratar de cargar a la opinión pública de su favor y una serie de mensajes escudados en el anonimato de la cuenta oficial de un organismo que se debería ocupar en otras cosas.
La queja de ayer fue que hay médicos de Conade no acreditados que atienden a los atletas como la taekwondoín Itzel Manjarrez, que según violan los reglamentos. Y puede ser que así sea, pero por qué esperar hasta este momento para señalarlo. Debieron preverlo, trabajar en los equipos de cada uno de los deportes y atletas, acreditarlos y mantenerlos cerca de ellos. Y esa no es una función exclusiva de la Conade. Hay que recordar que el órgano que decide cómo repartir las acreditaciones es el COM. Entonces, si van a tirar una culpa deberían de ponerse a pensar en lo que también hicieron mal.
La función de la Conade es administrar el presupuesto para algo como los Juegos Olímpicos. Y les dio 17 millones de pesos, aun cuando Padilla hizo un drama y se tiró al suelo al negarse, en primera instancia, a recibir esta cantidad. Después lo hizo, la aceptó, pero se volvió a quejar de estar corto para los gastos y acudió a patrocinadores, además del chantaje a la sociedad con la solicitud de apoyos.
Es verdaderamente un pleito de vecindad. Ninguno de los personajes está viendo realmente por los deportistas y solamente por lo que políticamente les conviene. Castillo ha sido el menos agresivo al respecto, pero esto no le quita su responsabilidad. Tuvo que apretar más, tuvo que buscar poner orden antes del viaje a Río de Janeiro y no seguir con la confrontación sin ton ni son.
Y los federativos, que se esconden detrás de las faldas de Padilla y que ahí se quieren mantener para seguir teniendo los recursos con los que mantienen la ‘mafia’ como la calificó el dirigente de Conade. Son una vergüenza porque además se atreven a utilizar a los atletas para sus porquerías como sacarlos a botear, cuando eso no es más que otro de sus chantajes.
De eso se debería preocupar el COM y no de subir tuiters par tirarle a la Conade. Que muestren clase y verdadera vocación por el deporte, para que no parezca que solamente ven por su bien y el de sus mantenidos como siempre.
Por el lado de la Conade, Alfredo Castillo debe estar consciente que su cabeza es la más pedida para limpiar el fracaso en Río. La estructura deportiva de México debe cambiar, es momento que deje de ser un puesto político y se convierta en un puesto de administración deportiva, con candados para que no llegue cualquiera a dirigir al deporte nacional. Un especialista que, si es necesario, se quede más de un sexenio y que no sea una dependencia de la SEP, que tenga total autonomía. Que no sea la oficina donde el presidente coloque a sus amigos porque no tiene donde ponerlos. Eso debe cambiar ya, de inmediato y tener a profesionales en deporte. Personajes de esas características hay muchos en México, que saben muchísimo de cómo administrar, aplicar recursos, mejorar el deporte, la infraestructura y los planes de activación física. Si ya el COM es una Embajada del Comité Olímpico Internacional por qué dejar que la Conade sea una embajada de Los Pinos.
Mejorar el deporte requiere de despolitizar al deporte, de que sean los atletas los protagonistas, que sean los niños quienes tengan facilidades para practicar cualquier deporte, que sean los maestros en las escuelas quienes apliquen cultura deportiva, que sean los dirigentes, PROFESIONALES en la materia, no improvisados