Eduardo Gallo se lleva la ovación con una limpia faena
HERIBERTO MURRIETA
De juego acentuadamente variado resultó el encierro de la ganadería de Campo Hermoso lidiado ayer durante la corrida navideña ante unos 8 mil espectadores en la Plaza México. Pero si lo que el criador Pablo Suárez está buscando es la conducta que tuvieron el primero y el cuarto toros, podemos decir que va por buen camino. El que abrió el festejo tuvo enorme calidad por los dos lados. El toro resultó marcadamente bravo. El segundo había tenido un buen lado derecho, mientras que el tercero fue noble, bravo el cuarto, manso el quinto y violento, peligroso, el sexto.
El salmantino Eduardo Gallo confirmó su alternativa con un toro de magníficas condiciones. El discípulo de Lázaro Carmona dibujó muletazos realmente extraordinarios pero a final de cuentas de quedó un poco por debajo del toro, que fue ovacionado en el arrastre. Oreja para el buen torero charro.
El segundo de su lote sacó genio y una aspereza casi ilidiable. Gallo le puso el pecho a las balas y escuchó un aviso. Alfredo Gutiérrez realizó un estupendo toreo de capote con el primero de su lote, cuyo lado derecho brillaba en el último tercio al ponerse el muletero en la distancia.
Alfredo cortó una oreja que, al ser protestada, debió guardarse en el chaleco. El otro era bravo y Gutiérrez se entonó por momentos, sin lograr redondear. Alejandro Martínez Vértiz se mostró sereno con el primero de su lote (de hecho logró darle derechazos aseados), pero en el quinto careció de pericia y recursos para darle muerte. Uno de esos toros que era necesario "cazar” para poder eliminar.
Imposible fijarlo para meterle el estoque. El público tomó partido por el toro, sin reparar en su escandalosa mansedumbre. Sonaron los tres avisos. En el prólogo ecuestre, el rejoneador Emiliano Gamero tuvo una digna actuación con un toro de La Punta, estando cerca de tocar pelo.
Para el próximo domingo, primero de enero de 2012, el español Ruiz Manuel y los mexicanos Miguel Ortas ‘Miguelete’ y Antonio García ‘El Chihuahua’, con toros de la ganadería jalisciense de San Marcos.