El megafracaso tiene muchos responsables
Ahora es cuando más se necesita y se debe aplicar la coherencia, la inteligencia, la política. No es una decisión sencilla la que tiene en sus manos Decio de María, pero debe hacerla ya, no esperar tiempo que pueda enfriar la más dolorosa y estrepitosa derrota del futbol mexicano. Ni en sus peores épocas, cuando no ganaban un partido ni por equivocación, una selección sufrió una derrota tan humillante, que por supuesto debe dejar efectos colaterales.
Debe irse Juan Carlos Osorio, no hay federación seria en el mundo del futbol que permitiría la continuidad de un entrenador que fue masacrado 0-7 en partido oficial de Copa América. No hubo pretextos como en las dos ediciones anteriores en Argentina y Chile, en la del Centenario estaban los titulares, el primer equipo que tanto se presumía que con ellos las cosas eran distintas.
Estaban jugando en casa, en fin, Osorio tiró a la basura la oportunidad histórica de trascender en un torneo continental, se echó todo a perder. La terquedad de no tener a un equipo titular, aplicar ideas demagogas, utilizar lenguaje elegante, no hizo que se evitara el fracaso. Puede ser un buen entrenador, pero no supo dirigir en la Copa América.
Los responsables de la contratación de Osorio, Santiago Baños y Guillermo Cantú, también deben ser evaluados, no permitir que se regrese a la época de fracasos constantes cuando fue precisamente Cantú el director de Selecciones Nacionales.
Y aunque los directivos no eligen a los futbolistas y no ponen el once en el campo, tienen responsabilidad compartida. Quien fracasó no fue Bielsa, Sampaoli, Klopp, Vucetich, Tuca, La Volpe, a quienes no pudieron llevar al banquillo de la Selección, fue Osorio, su gran apuesta.
Y por supuesto los futbolistas, esta gran generación del fracaso debe ser evaluada, hacerla corresponsable del fracaso, de la vergüenza nacional. Poner un alto a los sueños de grandeza y entender que el futbol mexicano está por debajo de muchos equipos de Sudamérica, mientras que las estrellas de Chile los vemos en el Bayern Munich, Arsenal e Inter de Milán, a los estelares mexicanos los observamos de suplentes en Málaga o titulares en equipos medianos de Europa como el Leverkusen y el Porto. Es decir, somos un medio muy sensible a buscar figuras cuando en realidad no las tenemos.
El descaro de los seleccionados nacionales se dio cuando llegaron a México después del fracaso. Al salir del vestidor del Levi’s Stadium y siguiendo un guion perfecto que hasta Javier Hernández cumplió. El cobre se mostró en el Aeropuerto de la Ciudad de México: Raúl Jiménez fue cuestionado por el reportero Juan Carlos ‘Chato’ Ibarrarán sobre su sentir después de la derrota y burlonamente, riéndose contestó: “Si ya sabes, para qué preguntas”, acto seguido el reportero de TVC Deportes le preguntó: “¿Pero tú cómo te sientes?”, a lo que descaradamente el jugador del Benfica dijo también riéndose: “Ya de vacaciones”, ésas son las actitudes reales del futbolista seleccionado nacional.
Márquez fue la imagen positiva de este fracaso cuando todos saben que el liderazgo negativo lo ha marcado y que nada tenía que estar haciendo en la Selección Nacional, pero como fue marginado a la banca, en la goleada quedó como el hombre que pudo solucionar todo cuando no era así.
Seleccionados sobrevalorados que no buscan la gloria deportiva, que están más pendientes en que vayan sus novias a la concentración, a encontrar los productos más novedosos de Louis Vuitton o los tenis más caros de Gucci que realmente enfocarse en lo que representa una competencia seria. En esta ocasión hasta familiares pudieron ingresar y hospedarse en el hotel en San Jose.
Reingeniería en Selecciones Nacionales deberían de buscar en la Femexfut. De hacerse como que no pasó nada, solamente estarían poniendo en riesgo la eliminatoria a Rusia 2018. Podrán argumentar que el cuadrangular está siendo sencillo para Osorio, pero también lo fue para Chepo y la pasada eliminatoria estuvo por terminar en tragedia.
Algo deben hacer para limpiar la imagen de la Selección y debe ser de inmediato. La Femexfut vive de los patrocinios que generan gracias al equipo verde y quién querrá ligar su imagen a un equipo humillado, masacrado y hasta ‘trolleado’ en las redes sociales. Muchos patrocinadores que ya pagaron su patrocinio seguramente harán una pausa y retomarán después de unos meses su presencia ligada al equipo. Es decir, el problema no es ahora, sería pronto cuando traten de renovar a sus socios comerciales que solamente observan problemas, fracasos más que éxitos.
Se viene una decisión trascendental para el futbol mexicano y tienen dos opciones: Hacerse de la vista gorda o realmente buscar una renovación que garantice éxitos, teniendo autocrítica y saliendo quienes fueron los responsables del peor fracaso de la historia del futbol mexicano.