Es preocupante que el Ejecutivo sea incapaz de pisar el Congreso
Todos los espacios de comunicación se han saturado con la propaganda gubernamental del inexistente 4 Informe de Gobierno de Enrique Peña Nieto, cuyo formato se degradó en esta ocasión a una charla casual con un grupo de chavales debidamente adiestrados para esa disertación presidencial.
Altamente preocupante lo es que el Ejecutivo Federal sea incapaz de pisar el Congreso de la Unión, y más aún, de reunirse con los representantes de los dos poderes restantes para informar, de forma solemne e institucional, los resultados obtenidos hasta el momento y el rumbo que esta Nación ha de tomar.
Eslogan contra quejas
Bajo el eslogan de “Lo bueno casi no se cuenta, pero cuenta mucho”, cuyo origen radica en las quejas que públicamente ha expresado Peña Nieto en contra de la prensa por no evidenciar los “logros” de su gobierno, los expertos en comunicación del Gobierno Federal produjeron una campaña a través de la cual, Pedro, María, Juan, Lupita, Pepe y Toño, entre muchos otros, nos platican lo bien que les ha ido gracias a las atinadas decisiones de esta administración.
Cada anuncio remata con la aparición de Peña Nieto quien, con vestimenta informal, nos recuerda lo mucho que cuenta aquello de lo que casi nadie da testimonio.
Poco avance
Los resultados reales de las reformas estructurales, columna vertebral de la política económica de este gobierno, no caben en el eslogan de la campaña. Los números no mienten:
Tomando como referencia los precios de diversos productos durante los primeros 10 días del gobierno de Peña Nieto, comprar el día de hoy $1 dólar norteamericano cuesta 43.73% más que en diciembre 1 del 2012; el litro de Magna hoy cuesta 29.32% más, el de Premium 30.25% más y el Diesel 29.36% más que los precios reportados al inicio de la presente administración. El gas licuado (LP), mayormente consumido a nivel doméstico en este país, tenía un costo de $11.92 pesos por kilo en 2012. A partir del 1 de septiembre de 2016, ese mismo kilo de gas tiene un costo de $14.53, es decir, 21.89% más. La tarifa fija de luz pasó de $52.10 a $60.61, representando un aumento del 16.33%.
El costo de kilowatt por hora se ha mantenido casi intacto. Sin embargo, a partir de este mes hay un incremento del 9.3% a la tarifa de Uso Doméstico de Alto Consumo respecto del mismo valor en septiembre del 2015. Las expectativas de crecimiento se han “ajustado” nuevamente.
La tasa ahora es de sólo 2.4%, es decir, crecimiento nulo; sin embargo, los especialistas auguran que no alcanzará mas de 1.9% al finalizar el año.
La perspectiva de la calificación soberana de México revisada por Standar & Poor’s se modificó de estable a negativa, y lo mismo hizo Moody’s respecto del sistema bancario nacional hace apenas una semana. La expectativa del nulo crecimiento es una de las causas primordiales de esta decisión.
¿Habrá tiempo de corregir?
En efecto, lo bueno casi no se cuenta porque entre tanto y tan frecuente traspié gubernamental, no hay espacio suficiente en los medios para darle cabida a las historias que nos intentan vender de un México con el que la mayoría no se identifica en forma alguna. ¿Estará el gobierno aún a tiempo de rectificar el rumbo, pese a la indignación e incredulidad de la sociedad?