Escalofriante
Sin duda, así fue la actuación de Dak Prescott. Se echó el equipo al hombro en el momento crucial y dio a los Vaqueros una victoria que los mantiene en la cúspide de su división y soñando en serio con la Postemporada.
Ayer, parecía una noche de terror para el joven pasador. Lucía impreciso, errático, se veía como lo que es, un novato, e incluso fue interceptado en zona de anotación y se salvó de milagro de tener una más en la ofensiva en la que Dallas empató el juego.
Sin embargo, Dak terminó por mostrar ese instinto ‘matón’ que tienen los grandes quarterbacks y sacó agallas y aplomo en el momento justo.
En el tiempo extra, ejecutó a la perfección y tras una jugada rota, lanzó un pase a un solitario Jason Witten en zona de anotación para dejar tendidas a las Águilas.
Así, cada vez luce más lejana la posibilidad de ver a Tony Romo de vuelta en los controles.
En este momento, no hay mejor QB para los Vaqueros que Prescott. Ayer lo demostró, pues tuvo que cargar con el peso ofensivo debido a que la defensiva de Filadelfia ‘paró’ (es un decir) a Ezekiel Elliott, quien terminó el juego con ‘sólo’ 96 yardas.
La semana próxima, Dallas se mide al peor equipo de la NFL, los Cafés de Cleveland, por lo que todo indica que seguirán teniendo el control de su división; sin embargo, para la Semana 10, Prescott, tendrá otra gran prueba, pues los Vaqueros se medirá a los Acereros en Pittsburgh. Sin duda, este es el partido que más esperan los aficionados de ambos equipos en México.
Y si de actuaciones escalofriantes (asombrosas) hablamos, habrá que señalar lo hecho por Tom Brady y Derek Carr. El primero se ensañó con el perímetro de los Bills y los castigó con cuatro pases de TD y 315 yardas, mientras que el segundo también terminó con cuatro pases de anotación, pero con ¡513 yardas por pase!
Sin duda, el próximo Domingo por la Noche entre Raiders y Broncos será un duelo espectacular, una batalla digna del ‘Salvaje Oeste’.