Escueto
La incolora Copa Oro comenzó para México y fue con triunfo.
Se sabe bien que la obligación en este certamen está escrita sobre piedra y que últimamente, incluso cuando a la escuadra nacional se le complica un poco la situación en la cancha, los jueces meten mano y lo colocan en la Final, así todos contentos o, por lo menos, casi todos, pues el negocio está cubierto, lo demás para los organizadores, es lo de menos.
La escuadra de Osorio cumplió con el trámite de ser amplio favorito ante El Salvador con todo y presentar escuadra alternativa.
El juego se complicó por la intensidad de la ‘Selecta’, pero dos golpes de autoridad al segundo palo tranquilizaron las estadísticas.
Lejos de ser dominador el equipo de Osorio, quemó tres cambios desde el inicio al no colocar como titulares a Orbelín, Molina y Gutiérrez, mismos que cuando los puso en la cancha, sobre todo los primeros dos, le aliviaron la idea y la circulación.
Nada fuera de serie que contar contra una escuadra centroamericana que se entregó en lo físico y que sucumbió ante su mismo ritmo, el cual no sostuvo los 90 minutos.
Resultado esperado ante una presentación discreta donde Dueñas fue de lo mejor en la cancha y, Elías Hernández, el más incisivo.
Prueba superada en el marcador final en donde a Osorio y compañía, desde ya, les debe quedar muy claro que a algunos jugadores de esta escuadra nacional no se les puede privar de minutos y mucho menos de posición, como lo hizo y provocó anoche el entrenador colombiano.