Explotar el mercado en Estados Unidos
El futbol mexicano a nivel de clubes está cada vez más cercano a ser bilingüe, a aprovechar el mercado de Estados Unidos y explotarlo como lo ha venido haciendo la Selección Nacional durante tantos y tantos años. Que se juegue por segundo año consecutivo los partidos que marcan el fin de la pretemporada y donde hay en juego un par de trofeos, el Campeón de Campeones y la Supercopa MX, tiene un significado más profundo que el simple hecho de ir a abrir mercado. Además, se aprovecha para renacer la entrega del Balón de Oro; todos estos acontecimientos organizados por la cadena Univisión, con el aval de la presidencia de la Liga MX.
La pasada Copa América Centenario fue muy representativa de lo que el mercado hispano estadounidense puede dar, tanto en audiencias televisivas como en la generación de recursos. No hay lugar en el mundo donde se pueda ganar tanto dinero para un partido de futbol entre dos equipos de nuestra Liga como en Estados Unidos. Un ejemplo simple: el boletaje para la doble cartelera entre Tigres vs Pachuca y Guadalajara vs Veracruz va desde los 50 hasta los 170 dólares; imposible pensar que esas tarifas se paguen en México por partidos de esta categoría.
Todos los equipos del futbol nacional se ven en las pantallas de televisión de Estados Unidos, ya sea en Univisión, Telemundo o Azteca América. Hasta partidos de Ascenso se pueden observar en las pantallas de Gol TV; en la Copa MX, ESPN Deportes, junto con Univisión, son los que distribuyen los partidos. La penetración existe y el éxito está asegurado, por eso se ideó en algún momento hacer la Copa MX con equipos de Estados Unidos y México, pero para como van las cosas, el proyecto es más ambicioso.
Uno o dos partidos anuales en Estados Unidos jugando como local por cada uno de los 18 equipos de Primera División haría que sus bonos económicos subieran, que en partidos donde las entradas en su estadio son mínimas por el rival poco atractivo, encuentren en Estados Unidos una salida de éxito económico. Si ya lo hacen en la NFL, NBA y MLB, por qué no en el futbol mexicano, que tan amplio mercado tiene. Es la única Liga que es de interés multitudinario en dos países, uno rico y uno pobre, así que aprovechar al vecino pudiente no es mala idea y más cuando estaría avalada y protegida por las influyentes cadenas hispanas de televisión.
Univisión mostró su poderío en la pasada Copa América, pero también mostró alta capacidad de negociación; si no fuera por los directivos de esta empresa, nunca se hubiera jugado el torneo. Si para la NFL obligaron remodelar el Azteca y lo llenarán con dos equipos perdedores, ¿imaginen un América vs Guadalajara de temporada regular en el Cowboys Stadium?
¿A poco no sería atractivo ver al León y Pachuca jugando como locales en Estados Unidos un partido de temporada regular transmitidos por Telemundo para allá y por Fox Sports para México. O bien, al Atlas llenando un estadio y transmitido por Azteca, y claro, a Univisión transmitiendo al América o Cruz Azul jugando, no sé, en Houston o Los Angeles? Incluso a Chivas, que experimentará tanto con sus transmisiones en México, podría ser extremadamente exitoso verlo jugar en algún estadio de Estados Unidos. Los promotores pueden ser las propias televisoras involucradas con sus derechos y sacarle más jugo a “sus” equipos.
No se trata de invitar a la MLS a la Liga MX, se trata de seguir internacionalizando el futbol mexicano, de expandirlo a un país con alto poder adquisitivo y que en su mezcla de culturas sería un proyecto exitoso. Argentinos, chilenos, ecuatorianos, hondureños, venezolanos, colombianos, salvadoreños, guatemaltecos, por decir algunos, también se involucrarían en estos partidos, se harían sentir en los estadios y veríamos mosaicos multiculturales, harían de la Liga MX su propia Liga en el país que los adoptó.
Ver a Chivas, Veracruz, Tigres y Pachuca, a los ganadores del Balón de Oro y a todos los presidentes de la rama en Los Angeles, no nos lleva más que a pensar que el futuro es cercano para ver Liga mexicana en suelo gringo.