¡Happy Birthday para mí!
¡Feliz Cumpleaños a mí! ¡Feliz Cumpleaños a mí! Finas y educadas personas que leen esta gustada columna y que son Parkistas de corazón, no están ustedes para saberlo ni yo para contárselos, pero el próximo 15 de noviembre, su servilleta cumple 20 años dándole vida a La Parka.
¡Wow! es increíble cómo pasa el tiempo. Soy muy afortunado de vivir en la piel de La Parka, porque todos los días recibo muchas cosas buenas, cosas malas la verdad es que no me las ha heredado con frecuencia. Eso sí he tenido infinidad de lesiones, la clavícula derecha dislocada, ruptura de ligamentos, las rodillas, pero cada una valió la pena en su momento y en la actualidad son las páginas donde se ha escrito mi historia como luchador profesional.
Imagínense batos que todos los días que despierto lo primero que le digo a La Parka es... ¡Qué hippie eres! me has enseñado a ser un poquito más humano y a entender que uno puede llegar hasta donde le dé la gana. ¡Claro! que la persona también le ha regalado muchas cosas al personaje, mis navidades, los cumpleaños de mis hijos, momentos con mi familia, pero no lo digo como un reclamo, porque soy muy dichoso de tener trabajo, de hacer lo que me apasiona y tener la fortuna de que me paguen.
Para acabar pronto, La Parka y su servidor, somos bien cuates porque no hay muchas diferencias entre el personaje y la persona. Cuando tengo malos momentos es él quien me anima y me dice, deja tus penas a un lado... ¡Vente vamos a luchar! Por supuesto que de inmediato le hago caso porque si no lo hiciera sería un mal agradecido.
Estoy muy agradecido con ella porque antes de que llegara a mi vida no tenía ni para comer y cuando me dieron el personaje llegó la oportunidad de entrar a un restaurante y no fijarme en el precio de la comida; aunque cuando viene la cuenta diga, chin está bien caro. Ser La Parka me permite ayudar a las nuevas generaciones de luchadores, tal como me apoyaron a mí en mis inicios.
¡Iuuuuuu! Son 20 años y mucha gente me pregunta en qué estado físico llego a este aniversario, luego luego les contesto, todo madreado. Noooooo, no es cierto, pero debo reconocer que si me sacan una radiografía ningún hueso de mi cuerpo estaría en su lugar. Mi hijo el más pequeño quiere ser luchador profesional y me dice que le prometa que debutará en una función haciendo pareja conmigo, ni hablar lo tengo que esperar, así que todavía me tendrán un largo rato en las arenas.
No quiero terminar esta columna sin darle las gracias a la AAA, por la oportunidad extraordinaria que me dan hasta el día de hoy de vivir dentro de La Parka, que es el mejor ejemplo de que cuando uno quiere inmortalizar a un personaje; la responsabilidad no es solamente de la empresa, sino del luchador a quien le confiaron esa tarea. ¡GRACIAS! Antonio Peña Herrada. ¡GRACIAS! Licenciada Marisela Peña.
Me despido de ustedes agradeciéndoles su apoyo a todas Las Parkas que andan por ahí, no a las falsas que salen en los noticieros, sino a todas las que llenan las arenas y que me permiten seguir siendo un loco que ama la lucha libre. Saben que La Parka los lleva en su corazón. Y recuerden que su servidor es sereno pero con la lucha libre se desenfrena... ¡Hasta la próxima!