Hoy, más firme y fuerte que el dólar
Lejos de endulzar los oídos con citas literarias, como al mismo tiempo los números que le dan el aval a seguir en el cargo y el escandaloso 0-7 frente a Chile, hay argumentos que salen desde la Federación Mexicana para darle seguimiento al proceso de Juan Carlos Osorio al frente de la Selección Mexicana. El martes, al término del partido y tras la charla con los jugadores, Osorio recibió la armadura para seguir, trabajar y reconciliar a la afición con el futbol, para reivindicarse tras los malos momentos. Hoy, los directivos mexicanos ven a un estratega comprometido y envalentonado con el coraje de los golpes recibidos, mismos que le dan la fuerza para iniciar el Hexagonal. Ven una manera de trabajo distinta que, desde el punto de vista de los dirigentes, convence al jugador, dueños y directivos; un modelo que gusta y da oportunidades a todos los jugadores. Ven argumentos sólidos para darle seguimiento a un proceso, a pesar de las vicisitudes.
Noviembre, el termómetro
Los juegos de noviembre serán el termómetro para medir la temperatura. Osorio ha recibido luz verde, pero también ha recibido la indicación de que en noviembre no puede existir margen de error. No se puede fallar. No se puede perdonar y dejar ir puntos. Está enterado de que los juegos de octubre serán el perfecto tratamiento hacia unos partidos en Estados Unidos y Panamá con poca paciencia y mucha exigencia. No importará en el resultado, pero sí en las formas.
El Mundial no se toca
De igual manera como han dado el sí para continuar, tanto Decio, como Cantú y Baños están enterados de que por ningún motivo se puede poner en tela de juicio el pase al Mundial. Económicamente es el negocio de cada 4 años y futbolísticamente tampoco se pueden permitir una caída de tal magnitud. Por ello, al primer síntoma de no llegar, se dará marcha atrás y vendrán los acostumbrados bomberos.