Inicio sorpresivo
Primera semana en la NFL y pinta para ser un año de sorpresas. Desde el jueves pasado, los Jefes de Kansas City pusieron el ejemplo.
Hasta antes del duelo de Gigantes contra Vaqueros, nueve de 12 equipos visitantes se impusieron en campo ajeno, incluyendo la paliza de Kansas City, la blanqueada de los Cuervos a Cincinnati, la defensiva de Jaguares en Houston y el regreso con el pie derecho de Marshawn Lynch y Derek Carr con unos Raiders que ilusionan.
Seattle sigue adoleciendo de una terrible línea ofensiva que no le da tiempo a Russell Wilson de lanzar, además de no poder hacer mucho con el juego terrestre. Tendrán que trabajar si quieren volver al tope de la NFC.
Aaron Rodgers sufrió de lo mismo, pero conectó con sus receptores para ganarle a Seattle en su jardín por quinta vez en los últimos seis disputados.
A Marshawn Lynch no le hizo mella el año sabático, le cae como anillo al dedo a una ofensiva que ya era buena, corrió para 115 yardas y Derek Carr guio a la ofensiva de Oakland a una importante victoria en Tennessee.
Es muy temprano para sacar conclusiones, pero suficiente para ver que hay equipos que apuntan para arriba y otros que no tienen qué hacer en la temporada.
Podemos decirle adiós a Indianapolis, sin Andrew Luck tienen un equipo que no podría competir en ninguna División.
Los Bengalíes en casa fueron incapaces de anotar un solo punto, la terquedad de seguir con Marvin Lewis los está matando.
En tanto, sin QB, los Jets batallarán para ganar un solo partido y los 49ers tardarán en aprender el sistema de juego de Shanahan.