Isaac del Toro, pieza clave en la conquista histórica de Pogacar en la Milano-Sanremo
La Milano-Sanremo 2026 quedó marcada por el fin de una larga espera para Tadej Pogačar, quien finalmente logró conquistar la “Classicissima” tras varios intentos frustrados. Sin embargo, detrás de ese triunfo también brilló el mexicano Isaac del Toro, cuya labor táctica fue determinante para que el esloveno completara una de las victorias más significativas de su carrera.
El campeón del mundo encontró por fin la fórmula para dominar una carrera que se le había resistido durante años. Después de resultados destacados pero insuficientes en ediciones anteriores, Pogacar ejecutó una estrategia perfecta junto a su equipo, el UAE Team Emirates, que supo adaptarse a los imprevistos y aprovechar cada momento clave del recorrido.
¿Cómo influyó Isaac del Toro en el triunfo?
La competencia no comenzó de la mejor manera para el UAE Team Emirates, luego de la caída del suizo Jan Christen, quien abandonó tras sufrir una fractura de clavícula. Este incidente obligó a una rápida reconfiguración del plan, en la que Del Toro asumió un rol protagónico como gregario principal.
El mexicano respondió con autoridad en el momento decisivo: la subida a la Cipressa. Ahí, Del Toro tomó el control del pelotón, elevó el ritmo y seleccionó al grupo de favoritos, dejando el terreno listo para el ataque de su líder. Su trabajo fue quirúrgico, desgastando rivales y preparando el escenario para la ofensiva final.
La carrera también tuvo un momento crítico cuando Pogacar sufrió una caída a poco más de 30 kilómetros de la meta. A pesar de los daños visibles en su indumentaria y las heridas, el esloveno logró reincorporarse al grupo y mantenerse en la pelea, respaldado por el trabajo previo de su equipo.
Pogacar rompe la barrera y se acerca a la historia
A 24 kilómetros del final, Pogacar lanzó el movimiento definitivo junto a Mathieu van der Poel y Tom Pidcock, conformando el grupo que definiría la carrera. En el ascenso al Poggio, el campeón marcó la diferencia, soltando a sus rivales y dejando la resolución en un duelo directo que terminó inclinándose a su favor en el sprint final.
Con esta victoria, Pogacar alcanzó los 11 Monumentos en su palmarés, igualando a Roger De Vlaeminck y acercándose al histórico registro de Eddy Merckx. Además, quedó a una sola carrera de completar el codiciado “Monument Sweep”, con la mira puesta en la París–Roubaix.
Detrás del logro individual, la actuación de Del Toro no pasó desapercibida. Aunque cruzó la meta en el puesto 110, su aporte fue esencial en el desarrollo táctico de la competencia, consolidándose como un elemento confiable dentro de una de las estructuras más dominantes del ciclismo actual.
El triunfo de Pogacar será recordado como el cierre de una deuda pendiente, pero también como una muestra del crecimiento de Isaac del Toro en el pelotón internacional. El mexicano, aún lejos de los reflectores del podio, dejó claro que su papel puede ser determinante en las grandes gestas del ciclismo mundial.
AGAINST ALL ODDS! HE’S DONE IT! 🏆🇮🇹@TamauPogi is your @Milano_Sanremo champion! He is a winner of four of the five Monuments!
— @UAE-TeamEmirates (@TeamEmiratesUAE) March 21, 2026
Bruised. Battered. Champion.
Bravo, Tadej! Bravo! #WeAreUAE | #MilanoSanremo pic.twitter.com/F1zTPioLIN
El contenido de este artículo fue elaborado con asistencia de herramientas de Inteligencia Artificial y revisado por un editor de RÉCORD