Jefes que evidencian la mediocridad
La Comisión de Arbitraje que dirige Héctor González Iñárritu dio un doble golpe después del análisis de la jornada anterior, al publicar en la página de internet de la Federación Mexicana de Futbol el error del silbante Fernando Hernández, quien dirigió el Cruz Azul vs América.
Entre todos los errores que aparecen en la página oficial de la FMF destaca el penalti que este joven árbitro no señaló a favor del Cruz Azul, cuando el marcador todavía les favorecía (3-2). Una clara falta de Pablo Aguilar sobre Jorge Benítez que no fue marcada. Una jugada que poco se repitió en la televisión y que en el video ahí mostrado queda más que evidente la falta de Pablo Aguilar sobre Jorge Benítez. ¿Qué quiere decir esto? Que para la propia dependencia que maneja a los árbitros se benefició al América en el partido de su gran ‘voltereta histórica’.
Una burla para los seguidores cruzazulinos y, pareciera, un mensaje para Ricardo Peláez, quien tanto se había quejado del arbitraje en las últimas semanas, tras expulsiones a sus futbolistas, y ahora fue beneficiado de una clara equivocación. Una dura expresión para el americanismo que evidencien un error a su favor que va directamente al marcador.
Pareciera que la razón de ser de estas publicaciones es hacerles entender a directivos que ponen el grito en el cielo por el arbitraje, que así como hay equivocaciones que les afectan, también hay otras que les ayudan, para que después no vengan con más quejas y quejas.
Hace unos meses hubo una reunión entre González Iñárritu y Peláez, en la que parecía habían quedado en paz respecto al trabajo de los silbantes. Pero después de un par de expulsiones y ahora con estas jugadas, la relación podría volver a tener una ruptura. Claro que al América se le ha perjudicado más que lo que le han beneficiado en los últimos tiempos, es un verdadero mito que sea el equipo más ‘ayudado’ por los silbantes, eso es historia, una leyenda urbana.
Pero lo trascendente del asunto es que estas publicaciones de la Comisión de Arbitraje resultan inútiles porque por ninguna ahí expuesta han mejorado en su nivel. Incluso hay árbitros que son clientes frecuentes de sus jefes y son exhibidos de esta manera como Fernando Guerrero, quien fue un desastre el sábado pasado en el partido entre Monterrey y Tijuana, y ya había aparecido, por ejemplo, con su participación en dos clásicos consecutivos.
En lugar de tratar de desviar la atención de la opinión pública y enviar mensajes a directivos quejumbrosos con este tipo de publicaciones, la comisión de arbitraje y quienes la dirigen ya deberían aceptar que no pueden hacer un mejor trabajo y buscar ayuda de manera urgente.
Que se dejen de ejercicios que a ninguno de los equipos afectados sirven para maldita la cosa. O qué, ¿tras reconocer que Hernández no marcó un claro penalti le van a regresar puntos al Cruz Azul y así en muchos otros casos? Claro que no, porque además y no se dan cuenta, solamente le dan armas a aquellos que más adelante se puedan quejar de su trabajo y de la poca evolución que han tenido a partir de sus errores.
Intrascendente y sin sentido, así son estos ejercicios, estas publicaciones con las que quieren lavarse las manos, pero que dan con una peor imagen ya que sólo reconocen que han fallado una y otra vez.
Ahora, si van a publicar los errores, que también publiquen las sanciones a los silbantes cuando evidentemente se equivocan. Si sus propios jefes los evidencian qué tendría de malo que saliera la lista de árbitros inhabilitados para pitar en cada jornada.