Jugar mejor para competir mejor
La fórmula parece muy sencilla: jugar bien para estar más cerca del triunfo. Jugar mejor para competir mejor...
Chivas acaba de utilizar esa ‘receta’ para ganar el título de Liga en el futbol mexicano, pero la Selección Mexicana de la era Juan Carlos Osorio sigue buscando afanosamente esa condición, a la que tan sólo ha accedido por breves parajes del juego.
Estamos conscientes, todos, de que lograr un estatus apropiado del juego es más sencillo desde el escenario de la cancha de un club que desde uno de la selección, pero al final se trata de lo mismo, de futbol, de un espectáculo, donde el camino más apropiado para ganar se refiere a cierta estética, modo y forma.
Supongo que los ‘puristas’ defenderán a ultranza esa teoría y supongo también que habrá muchos otros que aseguren que la meta es ganar y que ganar está por encima de cualquier otro aspecto en el futbol y en el deporte.
Lo que me queda más que claro es que la Selección Mexicana está obligada a jugar con cierto estilo de juego, el que mejor se adapte a las condiciones propias de su futbol, de sus futbolistas y también de lo que piensa su entrenador.
Si México encuentra esa condición le será más accesible competir por el resultado cuando tenga que afrontar otro nivel de juego y de potencias como justamente sucederá a mediados del mes en la Copa Confederaciones.
Tras los ‘ensayos’ contra Croacia -una Croacia disfrazada de Croacia- y frente a una Irlanda que tampoco presentó a su equipo estelar, el camino está servido para clasificarse de forma anticipada al Mundial de Rusia 2018. Honduras y Estados Unidos, en el Estadio Azteca, inmejorable marco para sumar y para jugar mejor, porque luego, una semana después, estarás en la vitrina internacional afrontando al campeón europeo -Portugal- en territorio del próximo Mundial.
Ni los partidos amistosos en Estados Unidos y a veces tampoco el nivel del Hexagonal clasificatorio de la Concacaf son parámetros adecuados para medir los alcances de la Selección Mexicana.
La mayor parte de los jugadores ‘europeos’ de esta Selección proceden de un año de altibajos y de un rendimiento poco brillante.
El reto está en que ‘vestidos de verde’ logren consolidarse y encontrar su mejor nivel futbolístico, ese que por algunos momentos apareció en la Copa América del Centenario del verano pasado y en el inicio del Hexagonal frente a los Estados Unidos.
Parece, también, una buena oportunidad para futbolistas como Marco Fabián de la Mora, Raúl Jiménez, Héctor Moreno y Diego Reyes para consolidar la temporada positiva que tuvieron en sus clubes. Otros como Javier Hernández, Andrés Guardado, Héctor Herrera, Miguel Layún y Guillermo Ochoa buscarán volver a sus mejores momentos.
“Vamos por buen camino”, dijo Juan Carlos Osorio en medio de los dos partidos amistosos en Estados Unidos con los cuales México comenzó su verano peligroso.
La realidad es que a la Selección le urge jugar mejor al futbol. Si juega mejor, estará más cerca de sus metas y estará más pleno y poderoso justo el día en que tenga que probarse ante otro nivel de juego.