La ilusión contra la realidad
Nada puede acabar con la ilusión de los aficionados, directivos y futbolistas, más que la realidad, la cruda y maldita realidad. Es afable escuchar tanto brote de esperanza, pero hoy el futbol del América es muy lejano al del Campeón de Europa. El gran y eterno lugar común del futbol que todo puede pasar en 90 minutos, que la pelota es redonda y que se han acortado distancias, no son más que frases basura, provenientes de quienes no han profundizado en este hermoso deporte.
Este partido entre el Real Madrid y el América pudo ser la Final del Mundial de Clubes, pero la manera de manejar las cosas por parte de la FIFA y la forma en que los dirigentes de la Concacaf, en especial el presidente Víctor Montagliani, doblan las manos y no pelean por sus derechos en el área los lleva a ser agachados, siempre dejando que sea el equipo de Sudamérica quien asegure lugar en Semifinales. América es mucho mejor equipo que Atlético Nacional en lo futbolístico y en cuanto a estructura, económica y de infraestructura. La diferencia en el valor de estos dos equipos es de 25 millones de dólares más del mexicano según cifras de Transfermarkt. Así de sencillo.
El miedo de la FIFA, que no quiere que el equipo de Conmebol deje de jugar una Final, hace que el Mundial de Clubes sea una mentira, que el acomodo sea en beneplácito de los directivos manipuladores y que sea la Copa Intercontinental disfrazada, invitando a las demás regiones para quedar bien, nunca para intentar encontrar la equidad deportiva que puede darse en un sorteo sin dirigirse, sin mafia.
¿La razón? El nivel de los equipos del norte y el sur de América es muy similar y en un descuido de los organizadores, ya algún equipo mexicano hubiera llegado a ese juego por el título, lo que para ellos nunca ha sido una opción de negocio. Y aunque hayan fracasado muchos clubes mexicanos en la primera ronda del Mundial de Clubes, no es lo mismo llegar a Japón directamente a Semifinales que pasar por una ronda eliminatoria como siempre lo hacen los de Concacaf.
No hay nueva Concacaf, todo sigue igual y lo que se supondría que debería ser trabajar por el bien de sus afiliados, no ocurre. Siguen siendo la mascota de la FIFA, a ellos que le dicen a todo, “Sí, señor”. Tan sólo hay que recordar cómo Montagliani ganó las elecciones de manera muy sospechosa. Fue en México, en un hotel de Polanco, cuando el de Bermuda, Larry Musseden, tenía la mayoría de votos por las islas, pero algo pasó que el canadiense le dio la vuelta en las votaciones y ahora parece ser más de lo mismo, aunque disfrazado con un canadiense que no ha hecho nada para mejorar la zona.
Ya en lo que será el partido, claro que el América tiene remotas posibilidades de vencer al Real Madrid, incluso si Zinedine Zidane dejara en la banca a sus mejores futbolistas. La jerarquía del equipo Campeón de Europa no deja dudas, claro que siempre la ilusión va por encima de la realidad y puede prender la mente de muchos seguidores del América. Lo que sí sería imperdonable es que el equipo de La Volpe regresara con una derrota por goleada, que no peleara inteligentemente contra el Madrid y que saliera vencido al campo de Yokohama. Ilustrar la mente y las ideas con ilusión no es suficiente para ganarle al Madrid, en el deporte la calidad suele ganar y entre estos dos equipos hay una abismal diferencia.
Atlético Nacional, que puede ser considerado el equipo sorpresa de este 2016 en su Confederación, pero que no se engañen en la FIFA: no es mejor que el América, al que no quisieron enfrentarlo los organizadores, por miedo de perder el esquema que han utilizado por años y con el que seguramente llegarán a Emiratos Árabes Unidos ahora que regresen este torneo por allá. Al americanismo no le quedará más que disfrutar de este partido, con la siempre ilusión de que suceda algo inesperado, aunque la realidad diga otra cosa y la corrupción, que no se acaba en el futbol, no les permita pensar en acceder a una Final por sus malos manejos.