A la memoria del gran Antonio Peña
Finas y educadas personas... ¡Ya llegué! ¿Cómo dicen que les va? Acá su columnista feliz de la vida, porque hoy es sábado de La Parka, y ustedes dirán... ¿Cómo es eso? Pues resulta que Israel Jaitovich, gran amigo de AAA, me invitó a su programa Doble Sentido, así que por la mañana leen mi columna y por la noche disfrutan de mi grandísima actuación, por el Canal Las Estrellas.
Así como lo leen, participé en un sketch que me gustó mucho, lo disfruté porque ustedes podrán ver a La Parka como un suegro celoso cuidando a su niña del novio. Una situación que en la vida real... ¿Qué se creen? es muy diferente porque el novio de mi hija se la lleva mejor conmigo que con su suegra... ¡Iuuuuu! ¡Soy un suegro hippie!
Y entrando en materia de lucha libre, déjenme les cuento que el próximo 2 de octubre tendrá lugar la función titulada Héroes Inmortales, la cual está dedicada desde hace 10 años a la memoria de Don Antonio Peña, fundador de AAA. Obviamente todos los luchadores queremos participar en este evento tan especial para rendirle un homenaje a la persona que fue el creador de muchos de nosotros.
Antonio Peña es el padre luchístico de La Parka. Fue un hombre que cambió a la lucha libre y que hasta la fecha sus ideas siguen dando frutos. Él le brindó a este deporte el valor que nadie le había dado, la llevó a lugares que nunca nadie la había llevado, tal vez si hablamos de sus inicios en la televisión, eran grabaciones muy sencillas, pero al mismo tiempo revolucionarias porque a nadie se le había ocurrido hacerlas.
Para La Parka, Don Antonio sigue vivo cada vez que se pone el equipo. En mi casa tengo una fotografía suya y hasta me pongo a platicar con él. Fíjense, trabajé primero como su guardaespaldas, lo acompañaba a las funciones para la televisión y ni se imaginan cómo se emocionaba viendo las luchas, le gustaba que sus luchadores quisieran superarse, que le preguntaran cómo podían mejorar sus personajes... Ése era Antonio Peña.
¡Wow! ¡Qué recuerdos! Y precisamente hablando de gente que se quiere superar, déjenme les hablo de Argenis y Bengala, con quienes estoy haciendo equipo en algunos eventos, y que en conjunto nos pueden llamar ‘Los Haraganes’.
Jajajajajaja, ‘Los Haraganes’ porque nos gusta pasarla bien, sin preocuparnos por lo que venga. Nos llevamos muy bien, échamos mucho relajo cuando estamos juntos y en el ring nos estamos comunicando de maravilla, lo único que no nos gusta a Bengala y a su servilleta de Argenis, es que nosotros siempre usamos los mismos colores en nuestros equipos, y él siempre sube de rosa, así que todavía no sabemos si es el desviado del grupo, o nomás le gusta andar de rosita. Jajajajajaja... ¡No es cierto Argenis! ¡Saludos compañeros Haraganes!
Y como se me acabó el espacio, antes de despedirme, quiero decirles, pedirles, que caminen sin rencores, así el camino se hace más ligero. Recuerden... ¡Jabón para todo lo malo que le llegue! ¡Hasta la próxima!