Caliente.mx - Apuestas deportivas. Recibe de regalo $1,000. Haz clic aquí. ¡Apuesta ahora! Caliente.mx - Apuestas deportivas. Recibe de regalo $1,000. Haz clic aquí. ¡Apuesta ahora!

La soberbia acabó con Chivas

Columna Velázquez de León 29-11-2016

Matías Almeyda pudo convencer con palabras huecas a muchos de los aficionados de Chivas, es más, ilusionó a una gran parte del medio futbolístico, que pensaron que por fin el Guadalajara regresaba a ser una potencia en el futbol mexicano.

No, no fue así. Su realidad es que invirtieron más de 41 millones de dólares en el 2016 (según cifras de Transfermarkt) y los fracasos fueron rotundos, sobre todo en estas últimas semanas, en las que arrogantemente se veían como campeones de Copa y finalistas de Liga.

Almeyda fue quien abrió la puerta con declaraciones ilógicas, demagogas y mentirosas como decir “despertó el gigante”, “Chivas es la segunda selección de este país”, “gracias a Chivas comen muchos”, “estamos orinados por un dinosauro antiguo”, “si Dios fue juzgado por qué yo no”; todas estas palabras vacías soportadas y avaladas por su directiva, que más que ejecutivos, parecen barras bravas en las redes sociales.

Al ser eliminados por segunda ocasión consecutiva por el rival más odiado, Almeyda se dedicó a decir obviedades, nunca responsabilizándose de sus decisiones y aventando todo a terceros: “Se define la serie por un gol de pelota parada”, “hemos mostrado un nivel futbolístico importante”.

Entonces, ¿el gol en pelota parada no cuenta?, si mostraron ese gran nivel que presume, ¿por qué están eliminados?, ¿por qué no aceptar sus equivocaciones en la alineación de futbolistas que debieron ser suplentes como Vázquez y Peña? Y si los puso a jugar para revalorizarlos e intentar venderlos en el mercado invernal, no sería entrenador, sería un títere.

El domingo el Guadalajara sumó su octava eliminación por el América en Liguillas de los últimos diez enfrentamientos, que iniciaron en la temporada 1982-83, y parece que eso no es trascendental para el argentino.

Chivas es un equipo en el que es común ver cómo intentan crear ‘ídolos de papel’. En el 2016 fue con Almeyda, con Javier Eduardo López, que vulgarmente le dicen ‘La Chofis’, algo similar a la época cuando a Gabriel García lo ponían como el nuevo gran delantero mexicano comparándolo incluso con Hugo Sánchez. En fin, exageraciones, mentiras, que solamente hacen daño a su entorno, a nadie más.

Debe ser el semestre más duro para el Guadalajara en los últimos años. Al salir del problema real de descenso no dimensionaron que el optimismo desbordado no servía para maldita la cosa. Futbolísticamente muy poco que destacar, bandazos en su nivel competitivo, nunca encontraron en la realidad lo que presumían y eso que gastaron muchos millones de dólares, porque en la cifra antes expuesta no está el salario del multitudinario cuerpo técnico de Almeyda y, obviamente, el salario del exentrenador de River Plate.

Seis meses de terror en su proyecto de Chivas TV, que nunca funcionó correctamente y que al final tendrán que pagar 5.6 millones de pesos de multa por lo sucedido en agosto en su lanzamiento, ahora imaginemos cómo el procurador Ernesto Neme con tal de hacer una campaña para su lanzamiento a la gubernatura del Estado de México, los hace cumplir.

Mal el Guadalajara en lo futbolístico y mal su proyecto de televisión, que nunca se acercó a la calidad que requiere este tipo de casos. Pero sobre todo, mal la directiva del Guadalajara y su técnico, quienes en lugar de dar explicaciones reales a sus aficionados, se la pasan desviando la atención y haciendo ver a los medios de comunicación como los culpables de sus fracasos y, si no los recuerdan, aquí les hacemos el recuento.

Además de que no ganaron la Final de la Copa MX, de los siete partidos en los que enfrentaron al América, solamente ganaron uno, perdieron tres, empataron otros tres y fueron eliminados en dos Cuartos de Final de manera consecutiva.

Así que, si tanto les gusta burlarse, ¿se acuerdan de las burlas que hicieron después de las Semifinales de Copa? Ahora han salido con la cola entre las patas.