La temporada de lesiones
Así como llegó la temporada de maratones, desafortunadamente también llegó la temporada de lesiones para muchos corredores.
Están todos los que ya pasaron por el maratón y viven su periodo de recuperación y los que están lesionados y con pánico porque corren los 42.195 kilómetros en las próximas semanas. Cualquiera que sea su caso, no se preocupe, tiene solución: el secreto está en la persistencia, en el cuidado y, sobre todo, en la paciencia.
Como le contaba la semana pasada, el maratón no son sólo los kilómetros que se corren el día de la competencia, sino los cientos que se completan a lo largo de los entrenamientos.
El asunto es que el maratón tampoco se termina al cruzar la meta, sino cuando el cuerpo se recupera al cien sin lesiones residuales. Y si bien existen maratonistas que a los pocos días de haber hecho la distancia se sienten de maravilla, lo cierto es que el cuerpo no recobra su fuerza tan pronto. Y aun habiendo terminado una competencia ‘libre de lesiones’, el periodo de recuperación es indispensable para evitarlas.
El entrenamiento para maratón representa un impacto prolongado para el sistema musculoesquelético, que, además, se vuelve acumulativo. La fatiga muscular es casi inevitable y si no se tienen los cuidados adecuados, la inflamación en ligamentos y tendones también se verá afectada. Y aunque esto es normal ante el golpeteo constante de correr, si no le damos al cuerpo periodos de recuperación y descanso y la inflamación no cede, se generan lesiones mayores. La mala noticia es que una inflamación excesiva en ciertas partes puede llegar a causar fracturas.
Por supuesto que lo ideal es no llegar a ese punto, sino tener la consciencia de cuándo parar si sentimos demasiado dolor. El maratón puede ser una prueba que nos ayude a escuchar, cuidar y procurar nuestro cuerpo.
Si usted está a días de correr un maratón y se encuentra lesionado, tómeselo en serio. Consulte a un médico o fisioterapeuta especializado que le explique los riesgos que puede tener participar así o que le ayude a llegar lo mejor posible a la competencia, en caso de que no sea tan grave la situación.
Mi recomendación: descanse, coma bien, duerma lo más que pueda (el cuerpo solamente fabrica nuevas fibras musculares mientras dormimos), acuda a fisioterapia y escuche a su cuerpo, pregúntele si debe correr o no. Maratones hay muchos, tendones íntegros, no tantos.
Ahora bien, si usted ya pasó por el maratón y está en periodo de recuperación, le voy a recordar cuál es la recomendación de los médicos después de este tipo de competencia tan exhaustiva: descansar un día por cada kilómetro corrido.
Esto no significa dejar de correr 42 días, pero para que el desgaste de los cartílagos y los músculos se regenere, se puede seguir haciendo ejercicio durante al menos un mes, con algún tipo de actividad sin impacto, como ciclismo o natación.
En cualquiera de los dos casos, es importantísimo atender las lesiones y dejar de correr hasta estar rehabilitado por completo. Una cosa más, las lesiones no sanan sólo descansando, un buen programa de fisioterapia deportiva es indispensable. Feliz recuperación.