Liguilla, reflejo del torneo
Nada cambió, todo siguió igual, de nada sirvió la junta preliguilla si los trabajos arbitrales fueron de malos a mediocres, los mismos errores que vimos en el torneo estuvieron presentes en la Liguilla, jugadores que insultaron a los silbantes, violencia, decisiones arbitrales que cambiaron el rumbo del partido e influyeron en el marcador, quejas de directivos, entrenadores y muy fuertes críticas al arbitraje en general.
Los participantes
A Yair Miranda le fue muy bien en su partido de Cuartos, de los pocos que se salvaron, pero la Comisión decidió no incluirlo en Semifinal, injustos, se fueron por la relación con algunos árbitros y dejaron fuera a los que hicieron un gran esfuerzo.
Oscar Macías tiene un gran potencial y no dudo que pueda ser un gran árbitro, pero mientras no le enseñen a arbitrar, difícilmente se consolidará, su trabajo, de regular a malo, por eso fue eliminado de la competencia.
Isaac Rojas, mientras los partidos no tengan acciones que lo comprometan, puede dirigir sin problema, lo malo es cuando hay que sancionar penaltis o mostrar la roja, ahí vemos al árbitro sin jerarquía y personalidad, dirigió Semifinales porque no hay más y corrió con suerte.
Fernando Guerrero tuvo un pésimo torneo y la amistad con Codesal lo favoreció para estar en Semifinales, donde se acomodó todo, 39 faltas en el América vs Necaxa y no amonestó a nadie, jugadas de tarjeta no le dio la gana mostrarlas, sería injusto tomarlo en cuenta para la Final cuando su nivel bajó notablemente a diferencia del anterior, donde fue el mejor. No se la merece.
Luis Santander decepcionó, pero eso pasa cuando no saben ubicar a los árbitros y no hablan con ellos para que no pierdan piso, les hacen creer que cada semana hacen bien las cosas y no mejoran, demostró que para ser la figura que se cree, le hace falta mucho, el peor de la Liguilla.
Paul Delgadillo no hizo un buen trabajo en Cuartos, pero él fue el mejor de Semifinales, su experiencia y jerarquía le ayudan a dirigir mejor que otros, injusto sería no darle la Final de Ida, se la ganó a pulso.
Roberto García fue el mejor del torneo y su designación al Mundial de Clubes obliga a la Comisión a darle la Gran Final, si son justos, se basan en calificaciones y actuaciones durante el torneo, Roberto y Paul son los finalistas, sin duda.
César Ramos, fracaso tras fracaso, no pasó nada en los Juegos Olímpicos y una vez más se queda sin finales por su bajo nivel, engreído y muy sobrado, siente que los partidos no lo merecen y ahí está el resultado, el mismo caso que Santander, se sintieron figuras antes de serlo, les hace falta mucha orientación y asesoría.
Como podemos ver, el barco se sigue hundiendo, dos años sin progreso que se agregan a los 10 que comentó Codesal que no había trabajo antes de su llegada, este personaje llegó con un grupo de cuatreros a la Comisión de Árbitros que no hacen nada, sólo asaltar a la FMF y a los equipos, finalizó el torneo y es momento de hacer cambios, o quieren que un árbitro salvadoreño siga siendo el mejor de Concacaf y estar entre los mejores del mundo, sitio que siempre fue ocupado por un mexicano; ahí se los dejo de tarea.