LMB presentó sus nuevas reglas para los juegos interrumpidos por la lluvia
La Liga Mexicana de Beisbol anunció modificaciones en su reglamento para los juegos interrumpidos por lluvia, con el objetivo de dar mayor continuidad al calendario a partir de la Temporada 2026. La medida surge ante la anticipación de condiciones climáticas adversas en distintas regiones del país y busca evitar la cancelación definitiva de encuentros de equipo como los Diablos, Sultanes, etc.
El ajuste principal radica en cambiar la forma en que se completan los partidos suspendidos antes de ser oficiales. La intención es que los equipos puedan disputar la mayor cantidad de juegos posibles, lo que impacta directamente en el porcentaje de ganados y perdidos al cierre de la campaña regular.
¿Cómo cambia el manejo de juegos detenidos?
Con el nuevo formato, cuando un juego se detenga, se mantendrá el protocolo de esperar hasta una hora y media —dividida en tres bloques de 30 minutos— para intentar reanudarlo. Este procedimiento ya existía, pero ahora se complementa con una nueva forma de reprogramación.
Anteriormente, si un partido se suspendía antes de la quinta entrada y no podía continuar, se reiniciaba desde cero en una doble cartelera a siete entradas. Con el ajuste, el encuentro ya no se borrará: se retomará exactamente desde el momento en que se detuvo, lo que modifica la dinámica competitiva.
Nuevo formato: continuidad en lugar de reinicio
A partir de 2026, cualquier juego suspendido antes de ser oficial será reanudado al día siguiente desde la misma situación en el terreno. Ese partido se completará a nueve entradas, mientras que el segundo duelo de la jornada —en caso de doble cartelera— se disputará a siete episodios.
Además, cuando la suspensión ocurra en el último juego de una serie, la liga revisará el calendario para determinar si los equipos volverán a enfrentarse. Si existe otro cruce programado, el partido pendiente se completará en esa fecha, sin importar la sede, aunque se respetará la localía administrativa original.
En caso de que no haya más enfrentamientos entre ambos clubes, la liga buscará un espacio en días de descanso para disputar el juego. Sin embargo, si la agenda no lo permite —por ejemplo, ante viajes inmediatos para iniciar otra serie— el encuentro podrá ser cancelado de manera definitiva.
No hay liga en el mundo que tenga mejor manejo de situaciones de lluvia que nosotros por temas naturales; ahora le vamos a dotar al juego mayor justicia”, explicó el director deportivo Gabriel Medina.
Supongamos que es un juego entre Bravos y Diablos en Ciudad de México; tenemos que ver si otra vez se juega en el parque de los Diablos. Si no, pero se juega en casa de los Bravos, se reprograma en León, con Diablos siendo administrativamente local”, añadió.
Con este cambio, la LMB busca asegurar que cada equipo complete la mayor cantidad posible de los 93 juegos programados en temporada regular. La medida también impacta en el registro estadístico, ya que permitirá conservar actuaciones individuales que antes se perdían al reiniciar los partidos suspendidos.