Lo que reformó Osorio en la Selección
Catorce partidos sin perder sumó José Manuel de la Torre como entrenador de la Selección Nacional, una racha que lo situaba como el hombre ideal para por fin encontrar un
proceso largo, exitoso.
Un comienzo de gestión lleno de buenos sabores que incluyeron jugar el cuadrangular inicial de la Eliminatoria a Brasil de manera perfecta. Nadie dudaba de que Chepo era el hombre ideal.
Ocho partidos sin perder, en los cuales sólo han recibido un gol en contra, números que por supuesto avalan el inicio esperanzador de Juan Carlos Osorio, pero esto apenas comienza, hay mucho camino y sobre todo pueden existir muchos sinsabores.
Así como se esperaba que Chepo fuera el eterno entrenador de la Selección, hoy la exageración sobre Osorio es exactamente igual, por eso, no deben ser los extremos la calificación del colombiano.
¿Qué ha venido a reformar en la Selección? Encontrar una respuesta sin estar en el día a día en los entrenamientos, y no porque no queramos, sino porque no nos dejan, o bien, en las comidas y hoteles, sólo podemos basarnos en lo que nos dicen ‘off the record’ varios de los elementos que han pasado por estos periodos de concentración.
No permitir actitudes de divas, caprichos e impedir ver por uno mismo en vez que por el grupo, es la más continua respuesta de quienes han sido ‘tocados’ por el colombiano.
Nadie habla mal de él y lo observan como un amplio conocedor de un deporte que tampoco debe tener tanta ciencia, pero que se dificulta cuando hay pasividad, falta de entrega y actitudes poco profesionales.
Cuando se piensa en todo menos en futbol aparecen problemas de nivel, y aún cuando se ha ganado todo desaparece el ‘hambre’ de triunfo, es ahí donde el entrenador debe tomar decisiones.
Es por eso que ya no vemos a Vela, Giovani, porque para este seleccionador lo más profundo de un equipo es el amor al deporte, las poses a la basura.
Parecía automático que regresar a la Copa América con el primer equipo les daría una victoria. Dos ediciones (Argentina 2011 y Chile 2015) con equipo B y hasta C sólo hizo que el prestigio y la imagen fuera la incorrecta de una Selección que debe estar ubicada entre los cuatro equipos más exitosos del continente americano.
El domingo lo demostraron contra Uruguay, que si bien tiene individualidades exitosas, sus miserias para jugar al futbol deben ser cuestionadas a fondo por su gente, porque salir a patear al rival en vez de jugar con el talento que tienen, es una aberración a este deporte.
¿Qué merecían más? Eso es una falacia, sólo porque la Selección Mexicana no supo ‘matar’ al rival, algo muy común del futbol mexicano. Además sumemos lo malos perdedores que son, que hasta el presidente de la Asociación Uruguaya de Futbol declaró una serie de estupideces sin fundamento alguno.
Claro que hay argumentos para esperar que la Selección Mexicana siga ascendiendo y buscando el título del continente, pero debe entender la eufórica afición mexicana que pese a la victoria contra los charrúas, hay muchas dudas en el funcionamiento del equipo y que muchos futbolistas no se ven cómodos en ciertas posiciones que desconocen o en planteamientos tácticos que poco han ensayado.
Un equipo con tan poco entrenamiento es difícil que comprenda y ejecute bien tantos cambios, eso es responsabilidad de Osorio y sólo de Osorio.
Sigue siendo éste el torneo para la Selección Mexicana, no hay quien tenga tanto apoyo y que tenga a tantos medios de comunicación involucrados. Y aunque la afición y los medios no juegan es impresionante ver las pantallas de la televisión en español en Estados Unidos, transmitiendo 24 horas todo lo que pasa en el torneo, como es increíble la movilidad que estamos haciendo los periodistas sumando y sumando millas por las distancias descomunales, porque a los organizadores se les ocurrió que las selecciones fueran de norte a sur, de este a oeste.
La conclusión es que es un buen inicio a secas y que la verdadera prueba será en Cuartos de Final, donde el cruce mostrará el real nivel.
Ahora, habrá que esperar que no vengan los bandazos que mostró en procesos anteriores y esperar que ganen con facilidad a Jamaica y Venezuela, cualquier otro resultado sería fatídico para el futuro y tranquilidad de la Selección Mexicana.