Maltos y García jugarán su primera Final y cumplen su sueño
RICARDO VELÁZQUEZ
Un par de ‘auténticos’ felinos pasarán de las gradas al emparrillado, al no estar con el equipo el año pasado y ahora ser piezas claves. El pateador José Maltos y el segundo quarterback Alberto García, recordaron como disfrutaron el campeonato el año pasado en el Estadio Universitario.
Maltos, quien está en su primera campaña con el equipo, pero destacando en su año de novato, y García, el encargado de ponerle presión a Roberto Vega y que en esta campaña volvió al equipo tras un receso que le dio el coach para arreglar su vida estudiantil, ahora tienen su oportunidad de ser ellos los campeones.
"Es algo que me decía a mí mismo, que el año pasado estuve en las gradas echándole porras a mi equipo y a mi hermano, el liniero ofensivo Santiago Maltos, y ahora estar dentro del equipo para jugar esta Final es algo muy bonito.
"El campeonato lo viví al máximo, me sentí bien por mi hermano que iba
a jugar la Final, estaba ansioso de que quedaran campeones los Tigres, porque soy de la Uni y quería lo mejor para Tigres”, recordó el pateador Maltos.
El Termi García también estaba en el Estadio Universitario en aquella Final ante el mismo rival actual, Pumas CU, con el mismo deseo de ver el título de la UANL.
"Estaba en el estadio, arriba en uno de los palcos y claro, con la piel chinita, alentando y muy bien los muchachos, los felicité, porque incluso estuve con ellos en el festejo, me sentí parte del equipo”, reveló García.
El caso de Maltos es especial, pues aunque aún le restaba otra campaña en la categoría Intermedia, fue llamado para Liga Mayor esta campaña y rápido se adueñó de la titularidad.
"Como me quedaba otra temporada de Intermedia no creía estar aquí, luego me hicieron el llamado y me sentí muy bien, porque iba a jugar para mi equipo y aportar todo a ganar”, dijo.
Por su parte, el quarterback reserva, reveló que se mantiene concentrado en todos los encuentros y aunque le deseó lo mejor al titular Roberto Vega, aseguró estar preparado en caso de ser requerido.
"Siempre le ayudo a los coaches a mandar señales, viendo el juego, cómo se están moviendo, buscar el más lento y listo para la hora que me llamen, atento a lo que pase en el juego”, concluyó el mariscal de campo.