Mares vence a Ponce de León por nocaut técnico
RENÉ UMANZOR
El objetivo se cumplió para el tapatío Ábner Mares, quien a los 27 años de edad conquistó su tercer título (Pluma) en el mismo número de divisiones al derrotar, por nocaut técnico en el noveno asalto, a Daniel Ponce de León, en el MGM Grand de Las Vegas, Nevada.
Fue una pelea que Mares dominó de principio a fin; apenas en el segundo giro agarró a su rival con una izquierda poderosa al rostro que puso en la lona al entonces campeón, a los dos minutos y 20 segundos del round.
Con base en velocidad, Mares dominó la mayoría de los episodios ante un Ponce que no pudo encontrar la distancia para atacar y hacer valer la pegada de zurda que lo ha hecho conquistar varios triunfos a lo largo de su carrera.
Ponce jamás encontró al debutante en la división Pluma, quien apenas se sentía en problemas, salía con pasos laterales para alejarse de la mano izquierda de su rival; estrategia que le funcionó, pues recibió pocos golpes de poder.
"Ponce es fuerte, es muy valiente. Yo mantuve mi estrategia y saqué buenos resultados”, dijo Mares, tras la pelea.
A lo largo de toda la batalla Mares se vio reservado al ataque, pero aprovechando las oportunidades que le daba Daniel cuando salía a buscarlo, para detenerlo con sus potentes contragolpes.
Ponce logró recuperar algo de terreno en el quinto capítulo; sin embargo, Ábner aguantó metralla a pie firme; tal como aquella pelea con Vic Darchinyan; no obstante, el chihuahuense manifestó su inconformidad tras la decisión del réferi, de parar la pelea.
"El réferi se aventuró a parar la pelea, me sentía bien. Tuve exceso de confianza y me sorprendió con su velocidad y sus golpes explosivos. Quiero una revancha, porque siento que iba ganando”, comentó Ponce de León.
No fue una pelea explosiva como se esperaba; sin embargo, el estilo de Mares supo imponerse ante la pegada de su rival, que apenas realizaba la primera defensa del título que le arrebató en septiembre pasado, en este mismo escenario, a Jhonny González.
De esta manera, Mares se proclamó campeón de la división Pluma tras haberse coronado antes como Gallo y Súpergallo.