Mavericks vs Heat, madurez vs genialidad
RODRIGO ROCHA | SALVADOR RODRÍGUEZ
Con una diferencia de 23 días, Miami y Dallas ya se enfrentaron dos veces esta temporada; ambas las ganaron los Mavs, pero ahora ésas son sólo anécdotas, más que referencias para las Finales. En Texas, los Mavericks ganaron por 106-95. En el segundo enfrentamiento, los Mavs los derrotaron 98-96.
Lo más importante en aquellos duelos fue que Dallas contuvo a James, Wade y Bosh en 23, 22 y 22 puntos respectivamente en el primer juego; y 19, 19 y 22 repartidos en el segundo. En las Finales, repetir eso será el objetivo de los texanos, pues de lograrlo, podrán estar seguros que han contenido al Heat. La responsabilidad recaerá en Chandler, Marion y Nowitzki, pero, en el hombre a hombre, Stevenson será fundamental.
A la ofensiva, Dallas no parece tener problemas. Con Kidd moviendo el balón y Marion y Terry haciendo algunos tiros, lo difícil recae en Nowitzki; así que están tranquilos. El alemán es muy confiable, y en estos Playoffs no preocupa más que a sus rivales.
Si los juegos son cerrados, el Heat habilitará a James o Wade, pero los Mavs responderán con la perfección de Dirk desde cualquier parte (y si es desde la línea, mejor).
A falta de 6:34 en el tercer juego de las Finales de 2006, Dallas vivía la gloria: había ganado los dos primeros de la serie y tenía ventaja de 89-76. Sin embargo, Dwyane Wade se presentó.
Un cierre de 22-7 le dio ese juego a Miami; y tres encuentros después, consiguieron el título. Nowitzki dijo que ese momento fue difícil para él y los Mavs, pero que ahora están listos para aprovechar esta oportunidad y sacarse la espina.
Las figuras del Heat, principal apuesta para ganar la serie
El trabajo les rindió frutos y cada quien tendrá su revancha muy pronto. El Heat de Miami irá a su segunda Final en la NBA luego de haber apostado por la agencia libre, que al principio de campaña les dio un susto, pero que terminó por llevarlos a una serie con olor a desquite para Dallas.
LeBron James tendrá sus segundas Finales, luego de caer en 2007 por barrida ante los Spurs de San Antonio, Dwyane Wade buscará revivir aquel 2006 en el que derrotaron por 4-2 a los Mavs, mientras que Chris Bosh, el tercer as de la baraja de Miami, llega en uno de sus mejores momentos a su primera serie por el trofeo Larry O’ Brien.
Al final, los tres dieron resultado. James se convirtió en un verdadero ‘Rey’ en los Playoffs, luego de haber titubeado, al igual que Wade y Bosh, durante el primer tercio de la campaña en la que, aseguran, se equivocaron al tratar de jugar más en equipo y evitar ser, cada uno, las estrellas del mismo, algo a lo que estaban acostumbrados.
"Tratamos de cambiar nuestro juego y no fue por el bien del equipo, por eso es que la pasamos difícil al comienzo de la temporada, estábamos siendo muy generosos”, dijo James sobre el inicio poco alentar en la campaña que los obligó a hacer los cambios que hoy los ponen en una situación envidiable.
Con la ventaja de iniciar en casa y de la mano de Erik Spoelstra, el coach del equipo, Miami deberá defender con todo el invicto en su hogar en lo que va de estos Playoffs y buscar que Dallas, que estuvo cerca de terminar con marcha perfecta en la misma instancia, no les ‘robe’ ningún juego como visitantes.
"Creo que es un buen balance para el equipo cuando todos somos más agresivos”, dijo Bosh. "Cuando traemos esa mentalidad a los juegos, ponemos presión en todos los aspectos de la defensa que nadie puede romper. Tomó algún tiempo darnos cuenta, pero lo peor que hicimos —y aprendimos la lección— fue tratar de cambiar lo que hacemos”, agregó.
"No hace falta decir que ésta es una de las prácticas más esperadas por todos desde los entrenamientos, porque ésta es la oportunidad, el momento en el que no mucha gente del equipo había estado”, sentenció Wade.
Wade está sano
El estrella del Heat, Dwyane Wade, aclaró ciertos rumores acerca de su salud y dijo estar listo para arrancar la serie ante los Mavericks de Dallas y aseguró que no está lesionado, luego de que su desempeño ante los Bulls de Chicago quizá no fue el esperado.