México, ¿unido?
Este día, a partir de las 12, darán inicio, al menos, dos distintas marchas “ciudadanas”, cuyos objetivos o propósitos se han entremezclado de tal manera, que lo único que han logrado generar es una profunda confusión entre la ciudadanía, quienes hoy desconocemos las causas verdaderas de su convocatoria. Una perfecta desunión, que ilustra, con lamentable contundencia, nuestra incapacidad para organizarnos en torno a un tema verdaderamente común: el bienestar, la seguridad y el derecho a una vida digna de los mexicanos.
Bajo la denominación de “Vibra México”, se dice que al menos 100 organizaciones no gubernamentales (ONG’s), entre las que se encuentra Primero México, Causa en Común, México SOS, a las cuales se ha sumado la UNAM, la UP, la Ibero, el CIDE entre otras instituciones educativas, han convocado a una marcha por el “respeto a México”, con el propósito de defender los derechos de todos, exigir el buen gobierno y celebrar el orgullo de ser mexicano. Su intención inicial era mostrar a Trump el músculo de los mexicanos unidos en protesta a sus múltiples ofensas a los connacionales. Hoy, parece que los motivos son distintos. Los convocantes han intentado dejar claro que no es una marcha “pro Peña Nieto” ni menos aún antigobierno, pero las declaraciones de varios de sus dirigentes parecerían contradecir tal afirmación. Partiendo a las 12 del mediodía desde el Auditorio Nacional, recorrerán 3.5 km hasta llegar a la base de la Columna de la Independencia, en donde los asistentes, al unísono, interpretarán el himno nacional.
Simultáneamente, desde el Hemiciclo a Juárez y culminando por igual en la Columna de la Independencia, se llevará a cabo la marcha “Mexicanos Unidos”, convocada por la ONG, Alto al Secuestro y otras organizaciones directamente vinculadas con el PRI, para mostrarle un “apoyo incondicional a EPN y que sepa que tiene a todo México detrás de él dispuesto a luchar por nuestro país”. Misma marcha, diferentes objetivos. “Sospechosísimo” en su origen.
Las redes sociales se han convertido a lo largo de esta semana en un feroz y despiadado campo de batalla entre quienes defienden los motivos de la celebración de tales marchas ciudadanas, en contra de quienes cuestionan el verdadero trasfondo que cada una de ellas encierra. Esta lucha ha causado tal polarización social, que hemos leído con azoro cientos de tuits con mensajes absolutamente desproporcionados, como el de Enrique Krauze, que llama “pasivos, indiferentes y cobardes” a quienes no marchen esta mañana. Un absoluto y conveniente caos reina en la fallida intención de unir a México a través de tales expresiones de fuerza ciudadana.
Lamento que la causa común que nos convoque a marchar no sea la de luchar en contra de la corrupción, la impunidad, la desigualdad, la discriminación, la falta de empleo y salario digno, los privilegios excesivos de nuestros gobernantes, la insultante riqueza de los políticos y la dramática condición de aquellos, que, en un “país de oportunidades”, tienen que migrar a otros para poder sobrevivir. Así la paradoja. Y tú, ¿a cuál de todas las marchas te sumarás?
Justicia negociada
En mi artículo publicado el 31 de julio del 2016, intitulado “La ley no se negocia (hasta que se negocia)”, afirmé:
“En alguno de los discursos pronunciados por Peña Nieto en su reciente visita a Canadá, le aseguró categóricamente al Primer Ministro Trudeau, que en el caso de las detenciones de los 4 líderes magisteriales pertenecientes a la CNTE, no habría espacio alguno para que, producto de un acuerdo político, éstos fueren liberados; la ley no se negocia. Por lo pronto dos de los líderes de tal organización magisterial ya siguen su proceso en libertad, siendo inminente la liberación de los dos restantes aún encarcelados (por cierto, los más importantes), cuyos delitos serán convenientemente “reclasificados” y pronto los veremos encabezando las violentas e incontenibles marchas que los caracterizan.”
El pasado 7 de febrero, un Juez de Distrito decretó la libertad definitiva y absoluta de los 6 dirigentes de la Sección 22 del CNTE, respecto de los delitos de lavado de dinero, intento de homicidio y robo por los cuales fueron procesados. Dicho Juez Segundo de Distrito en Materia Penal determinó tal absolución definitiva por “desvanecimiento de datos”.
No poseo ningún dote o atributo que me permita leer el futuro. Soy sólo un mexicano más que con tristeza atestigua la manera en que se hace “justicia política” en este país.