Monstruo blanco
Zidane, sin mucho ruido, viene haciendo historia con el Real Madrid; su equipo acumula 35 juegos consecutivos sin derrota, rompiendo así el récord de la ‘Quinta del Buitre’ y Hugo, dirigida por Leo Beenhakker. Ahora, buscará alcanzar la marca de un equipo español, que le pertenece al Barcelona de Luis Enrique, que registró 39 sin perder. Y en caso de lograrlo iría por el podio europeo, que por el momento tienen el Nottingham Forest con 40, el Milan de Capello con 42 y la Juventus de Conte con 43 encuentros consecutivos sin caída.
Si bien es cierto que en los últimos partidos ha cedido gran cantidad de aproximaciones en contra y por momentos denota distracción defensiva, adelante tiene golpes de nocaut que ninguno es capaz de esquivar. Para colmo, cuando la noche se aproxima y todo parece perdido, surge el ‘Factor Ramos’, ese empuje todoterreno, inundado de fuerza y dignidad andaluza que desvanece de un cabezazo fantasmas o inminentes penurias.
Muchos aseguran que al Madrid de Zidane hay que atacarlo porque es vulnerable; puede ser, el asunto es cómo defenderte ante este cuadro repleto de estrellas que no sólo lucen en el espejo, sino que como ciclón, deja muy pocas cosas en pie tras su devastador paso ofensivo.
Rápido, intenso y posesivo, así es la escuadra del francés que va por dos partidos más para llevar a sus vitrinas el título internacional 21. Sólo un accidente podría evitar tal situación.
Porque son pocos los equipos europeos que titubean en estas instancias, porque incluso cuando en la vieja Copa Intercontinental o en el nuevo Mundial de Clubes los cuadros sudamericanos derrotaban al Campeón de la Champions, siempre salieron escépticos que menospreciaban los triunfos del nuevo mundo, asegurando que las entidades deportivas de la UEFA no tomaban en serio los juegos en Japón.
De entrada, América y La Volpe a pesar de su ruta invicta, como es normal ante la magnitud del rival, serán víctimas clavadas por juego en fondo y forma (en realidad cualquier otro equipo en este torneo). No hablemos de historia, pergaminos, plantel o poderío económico, sólo mencionemos la forma de jugar y ahí el Madrid debería ganar con amplitud; cualquier otra cosa que pase será noticia mundial, como cuando el ‘burro tocó la flauta’.