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Ningún presidente quiere joder a México

Ningún presidente quiere joder a México caballero

Se cuenta que Don Camilo José Cela, siendo Senador por designación Real, dormía plácidamente en su curul cuando el Presidente del Senado le mandó llamar la atención diciéndole: “Sr. Cela, está usted dormido”, a lo que Cela respondió: “Está usted en un error, no estaba yo dormido, sino sólo durmiendo”. 

El Presidente le preguntó: “¿Y cuál podría ser la diferencia entre estar dormido y estar durmiendo?”. A lo que Cela le espetó: “¡La misma que existe entre estar jodido y estar jodiendo!” 

“Ningún Presidente se levanta con ganas de joder a México”

Esta inédita declaración de Peña Nieto dada a un grupo de empresarios a mitad de la semana que hoy termina, causó extrañeza a propios y extraños. Más allá de que la condición peyorativa de la palabra “joder” prácticamente ha desaparecido, en boca del primer mandatario no sólo resulta inusual, sino que denota un profundo enojo e insatisfacción hacia la sociedad quien parece no comprenderlo, siendo permanentemente objeto de un injusto tratamiento mediático. Ya lo dijo en ocasión de la criticada visita de Trump a México: el tiempo se encargará de darme la razón a lo que hoy los mexicanos simplemente no entienden. Un Presidente harto, cansado del mal humor social, de ver que nadie aplaude, y en especial de que no existe el menor reconocimiento a los logros que su gobierno presume, y que como reza su campaña, también cuentan, y cuentan mucho. 

Un Presidente que promete una renovación moral con jóvenes funcionarios que le den una nueva cara a su partido y a la política mexicana, y que en entrevista en el programa Tercer Grado (https://www.youtube.com/watch?v=-KoaMdjRN7A), realizada en mayo del 2012, citó como los nuevos y mas prometedores rostros de su partido a César Duarte de Chihuahua, a “Beto” Borge de Quintana Roo y al hoy proscrito Javier Duarte de Veracruz. Con una clarividencia que raya en el “sospechosismo”, identificó, con 4 años de anticipación, los nombres de quienes hoy saturan los medios informativos no por sus virtudes, sino por sus excesos y muy posiblemente por la comisión de hechos sancionados como delitos. Los nuevos rostros del PRI, los que nos presumieron como baluartes de una nueva forma de hacer política, parecerían no haberse alineado con la nueva máxima presidencial, que sin duda será la frase más recordada de su gobierno. 

Debo confesar que por primera vez estoy convencido de que genuinamente Peña Nieto no amanece cada mañana con el ánimo  de joder a México, lo que de ninguna manera supone que entre el deseo y la realidad haya necesariamente una coincidencia.